Los fans de las artes marciales y los videojuegos estáis de enhorabuena. Hoy se estrena en cartelera uno de los blockbusters del año. Entre tortazo y tortazo se estrena Mortal Kombat II (Simon McQuoid, 2026), secuela del reboot de la franquicia, estrenado hace cuatro años. Ready? Fight!

Tras los acontecimientos acaecidos en la anterior película, los campeones del Reino de la Tierra se reagrupan y se preparan para el gran torneo, Mortal Kombat. En él, se decidirá el destino del planeta, amenazado por el tenebroso Shao Kahn. Liu Kang, Sonya Blade y compañía buscarán la victoria junto con el actor Johnny Cage para salvar a la humanidad de un destino funesto.

New Line Cinema y Atomic Monster, la productora de James Wan, han optado por el continuismo en la saga. Para poder darle continuidad se ha optado por proseguir con Simon McQuoid. McQuoid es un director de filmografía muy corta, ya que se ha forjado principalmente en publicidad, pero que puso la miel en los labios al fandom con la película anterior.

A pesar de que la anterior entrega parecía prometedora, terminó por quedarse a medio camino, ya que acabó por ser un simple preámbulo de lo que se avecinaba. Resultó un chasco en tanto en cuanto no pudimos disfrutar de un auténtico torneo como tal, algo que McQuoid solventa en esta secuela.

La principal virtud de la cinta reside en el apartado estético. La fotografía, la ambientación y los costosos y elaborados efectos especiales dotan a la película de una notable coraza visual. Las películas de los 90 fracasaron debido a la carencia de este aspecto, además de que se alejaba de la estética de los videojuegos.

El malvado emperador Shao Kahn debe conseguir la décima victoria consecutiva en Mortal Kombat para conquistar el Reino de la Tierra.

Otro de sus puntos fuertes consiste en las coreografías de los combates, haciendo de la película en un calco del videojuego. Las peleas del torneo que se suceden el la cinta constan de una minuciosa y elaborada coreografía que deleitarán a los fans más acérrimos. En ellas se imitan muchos de los aspectos de los videojuegos, desde los movimientos especiales de los personajes hasta las frases más icónicas.

No podía pasar por alto la mención a la primera película de Mortal Kombat (Paul W.S. Anderson, 1995), uno de mis guilty pleasures de manual. Sé que las comparaciones son odiosas, pero yo me quedaría con ella, a pesar de sus muchas carencias, sobre todo estéticas.

No hay color entre los personajes diseñados para la cinta de Anderson y los de la nueva saga. En la primera película irradiaban un carisma inigualable y bañados en una estética puramente noventera, mientras que en la segunda, están llenos de clichés y altamente infantilizados

Johnny Cage (Karl Urban), un actor de artes marciales venido a menos, es elegido como campeón para defender el Reino de la Tierra.

A los personajes que pudimos ver en la anterior película, en esta secuela tendremos nuevas y esperadas incorporaciones. En primer lugar, el que parece ser el mayor reclamo de la película, Johnny Cage, al cuál dará vida un Karl Urban en alza tras haber finalizado el rodaje de la última temporada de The Boys (Evan Goldberg, Seth Rogen, Eric Kripke, 2019-2026).

También contaremos entre los participantes del torneo a la letal princesa Kitana y al malvado emperador Shao Kahn, con sus correspondientes estéticas del videojuego. De este modo, se unirán a Liu Kang, Rayden, Sonya y Jaxx. Y, a pesar, de la presencia de los clásicos del videojuego, pienso que han debilitado a varios de los mejores personajes.

La princesa Kitana (Adeline Rudolph), hija adoptiva de Shao Kahn, blandiendo sus letales abanicos-cuchilla.

Por otro lado, la narrativa de la película brilla por su ausencia. Soy consciente de que una película de artes marciales debe mostrar combates, pero que la película consista únicamente en eso hace que pierda mi interés. En la película del 95 se pueden ver buenos combates, pero combinados con otras secuencias en las que se pueden ver los trasfondos y el desarrollo de los personajes, mientras que en esta, son absoluta y totalmente planos

En conclusión, Mortal Kombat II es posible que guste a gran parte del fandom por su extrema cercanía al videojuego en lo relativo a la estética y a los combates. Podríamos considerarla una buena adaptación, pero vista como película, deja mucho que desear debido a una narrativa inexistente y a unos personajes planos. Al fin y al cabo, una película fácil de ver, pero para mantener el encefalograma plano.

Finish him!

Desde hoy disponible en cines.

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