Un asesinato muy «British».

Uno de los estrenos más prometedores llega a nuestras salas este fin de semana. Me refiero a Las ovejas detectives (Kyle Banda, 2026), una película que nos hará sacar nuestro detective interior. Preparaos para sacar papel y boli para resolver el misterio que entraña la trama de la película.

En la localidad inglesa de Denbrook hay un arisco pastor (Hugh Jackman) cuya única compañía es su rebaño de ovejas a las que cada noche lee novelas de misterio. Las ovejas prestan atención a los relatos tratando de resolverlos. Cuando el pastor aparece muerto, ante la incapacidad de las autoridades y la irrupción de varios sospechosos, las ovejas se pondrán manos a la obra para resolver un caso que pondrá patas arriba al pueblo y al rebaño. ¿Quién asesinó a George Hardy?

Director y guionista reinventándose con un murder mystery.

De su zona de confort saldrá Kyle Banda para dirigir este largometraje. Banda ha forjado su carrera fundamentalmente en el cine de animación. Comenzó con varios cortometrajes spin-off de la fantástica Gru, mi villano favorito (Pierre Coffin, Chris Renaud, 2010) donde cobran protagonismo esos entrañables Minions

Tras este éxito se convertirá en pilar fundamental de la saga, llegando a codirigir dos cintas más de la misma: Gru 3. Mi villano favorito (Kyle Balda, Pierre Coffin, Eric Guillon, 2017) y Minions: El origen de Gru (Kyle Balda, Brad Ableson, Jonathan del Val, 2022).

George leyendo historias de detectives y misterio a sus ovejas.

Ésta sería la primera incursión del director en el live-action, aunque sin perder sus raíces, puesto que las ovejas son una pieza de artesanía de animación 3D realista. Se trataría de una película que combina elementos de ambos mundos: lo real y lo animado. Es una fórmula exitosa si miramos otros trabajos como Mary Poppins (Robert Stevenson, 1964) o ¿Quién engañó a Roger Rabbit (Robet Zemeckis, 1988).

Otra curiosidad reside en el guion. Basado en la novela de Leonie Swann y escrito por ni más ni menos que Craig Mazin. Para los que no os suene, es el showrunner de varias de las mejores series contemporáneas como Chernobyl (Craig Mazin, 2019) o The Last of Us (Craig Mazin, Neil Druckmann, 2023-?). Analizando este bagaje, Craig Mazin ha llevado a cabo un cambio de registro absolutamente radical, pasando de un tono completamente tétrico y desesperanzador a uno más alegre y simpático.

Tanto director como guionista hacen de la película un perfecto tablero de un juego de mesa al estilo Cluedo. Así, siguen el ejemplo de otros grandes murder-mysteries como Un cadáver a los postres (Robert Moore, 1976), El juego de la sospecha (Jonathan Lynn, 1985) o Puñales por la espalda (Rian Johnson, 2019).

La rueda de reconocimiento de sospechosos.

Una vez dispuesto el escenario y el crimen, es el turno de los sospechosos. Al igual que en las novelas de Agatha Christie, e incluso haciendo referencias a las mismas, se establece un listado de aquellas personas que puedan ser los responsables del asesinato; incluyendo elementos típicamente detectivescos como el móvil o la coartada. El misterio está servido.

El reparto cuenta con un grupo de actores célebres, respetados y que nos generan simpatía por esos personajes a los que han dado vida anteriormente. Sin ir más lejos, Hugh Jackman, nuestro queridísimo Lobezno da vida al huraño, pero de buen corazón, George, aunque no va a ser uno de los papeles que marquen su carrera.

George (Hugh Jackman) acaricia a su oveja predilecta, Lily (Julia Louis-Dreyfus).

Completan el elenco Nicholas Braun, que después de quedarse con una mano delante y otra detrás como Greg “el Huevo” en Succession (Jesse Armstrong, 2018-2023) ha decidido hacerse policía local tontorrón en la Inglaterra profunda y a Conleth Hill, que tras fracasar como consejero de Daenerys Targaryen y ser carbonizado por ello, se ha trasladado al sector charcutero.

También tenemos a una actriz secundaria muy infravalorada como es Hong Chau. La pudimos disfrutar recientemente en El menú (Mark Mylod, 2022) o La ballena (Darren Aronofsky, 2022), por la que fue nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto. Y siempre es un plus contar con la gran Emma Thompson, que a pesar de su falta de metraje, es capaz de tirar de oficio y hacernos reír con su mordaz humor inglés.

Contando ovejitas.

Una vez preparada la intriga, entra en juego, el otro elemento fundamental de la película; las ovejas, como es natural. Todo lo concerniente a estas lanudas protagonistas forma parte de una especie de realismo mágico que predominará a lo largo de la película y del que se expondrán varios de los temas, recordándonos a la genial Babe, el cerdito valiente (Chris Noonan, 1995).

Además de estar hechas con una animación 3D más que notable, las ovejas cuentan con un más que conocido elenco de actores que les dan voz. Dentro de estas voces destacan la de Bryan Cranston, Julia Louis-Dreyfus o Patrick Stewart, entre otras. Desde aquí os invito a ver la película en VOSE para poder disfrutarlas (con todo mi respeto a los actores de doblaje de otros países).

Las entrañables ovejas investigan el cuerpo de su difunto pastor.

El dotar de voz a las ovejas es una forma de darles alma, y, por ende, humanidad. Este sería uno de los principales asuntos que trata la película, la humanización animal, es decir, equiparar al mismo nivel de importancia a las personas y a los animales. Este aspecto está muy bien gestionado, ya que funciona como hilo conductor de la historia, al mismo tiempo que no se abusa de ello como hemos visto en otras películas en las que la aparición testimonial de animales solo se explica para engatusar al público.

Recuerdos y apariencias.

Varias de esas ovejas tratan de exponer al público temas sencillos, pero no por eso menos importantes. Uno de ellos es el sentimiento de pertenencia, aludiendo a él todas las ovejas, que se sienten parte del rebaño de George y por ello las ovejas protagonistas quieren librarlo de los peligros que acechan.

Otro tema que aborda la película es el significado de los recuerdos y de la memoria. En la película se muestra cómo casi todas las ovejas pueden tomar la decisión de borrar de su mente cualquier recuerdo en cuestión de segundos, generalmente recuerdos dolorosos, sobre todo de muerte y pérdida. 

Esta historia es un vehículo para normalizar un aspecto capital de nuestra existencia como es la muerte, siendo una etapa más, y que el dolor por la pérdida de alguien implica lo mucho que apreciamos a ese alguien. Los recuerdos y la memoria no deberían servir para hacernos sufrir por un adiós, sino para que la gente que se va nos acompañe allá donde queramos ir, y que incluso nos guíe.

Y, sobre todo, una de las grandes enseñanzas de esta película es que no se debe juzgar a nadie por las apariencias. Un pastor gruñón puede resultar en que tiene un corazón de oro, unas ovejas de invierno quieren y pueden formar parte del rebaño o un policía incompetente puede hacerse valer cuando la duda y la burla le rodean.

Miss Marple y el Padre Brown estarían orgullosos.

Para finalizar, estamos ante un buen murder mystery made in Agatha Christie que consiste en un canto al amor por los animales que alude y alaba a la identidad, la pertenencia, a la memoria y a no juzgar a nada ni a nadie por las apariencias. Una película que divertirá y dará buenas enseñanzas a los más pequeños y que se las refrescarán a los más mayores no sin antes hacerles derramar alguna lagrimita que otra.

En cines el viernes 8 de mayo.

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