La serie antológica Monster de Netflix despertó una nueva forma de fascinación por los criminales más tenebrosos de Estados Unidos, un fenómeno que alcanzó su punto álgido con Dahmer. Creada por Ryan Murphy, Evan Peters entregó la interpretación de su vida al encarnar al ‘Caníbal de Milwaukee’ en una producción que no se contuvo en crudeza para retratar a este monstruo social. Sin embargo, hoy les cuento la historia de un depredador igual de infame: Devil In Disguise: John Wayne Gacy.
Un nuevo enfoque
A diferencia de otras dramatizaciones basadas en criminales, esta serie apuesta por una estructura de cronología invertida. No somos testigos de los orígenes de Gacy ni de su transformación en el ‘monstruo’ que la sociedad conoció; en su lugar, la historia empieza directamente en el día de su último crimen. La trama empieza con la angustia de una madre que busca a su hijo apenas dos horas después de su desaparición, un punto de partida importante para esta historia.
Debido a esta estructura, cada episodio es nombrado en honor a las víctimas de Gacy. Esta es una elección deliberada que marca la verdadera tesis de la serie: el objetivo no es sensacionalizar la figura del asesino, sino desplazar el foco hacia la identidad de aquellos que perdieron la vida y el impacto devastador en sus familias. Al nombrar los capítulos así, la narrativa deja de pertenecer al monstruo para ser devuelta, en forma de memoria y respeto, a quienes fueron silenciados por él.
- Ten days
- Johnny
- Samuel y Randy
- Billy
- Billy y Dale
- Tim, John y Robin
- David
- Jeffrey
Aunque cada capítulo es fundamental, el cuarto episodio destaca por su carga emocional al enfocarse en ‘Billy’. La serie nos presenta a un joven que, tras una racha de malas decisiones, encuentra en el amor y en su compromiso el motor para cambiar su vida. Lo último que escuchamos de él es una llamada cargada de esperanza a su prometida; le anuncia que finalmente ha encontrado un empleo y que está listo para retomar el camino correcto. Sin embargo, todo se convierte en tragedia cuando ese nuevo trabajo era en una empresa de construcción, convirtiendo algo de esperanza en algo sumamente trágico.
Fallos sistemáticos
Otro pilar fundamental de la serie es la denuncia de los fallos sistemáticos que permitieron a Gacy operar durante casi una década. La narrativa expone cómo la policía de Chicago y las autoridades locales ignoraron múltiples reportes a lo largo de diez años, desestimando las desapariciones bajo el prejuicio de la homofobia o bajo la cómoda suposición de que los jóvenes simplemente habían huido de casa por voluntad propia. Esta negligencia fue el escudo perfecto para Gacy, quien utilizaba su empresa de construcción como una fachada para atraer a personas necesitadas de empleo y con deseos de superación, transformando una oportunidad de progreso en una trampa mortal facilitada por la indiferencia del sistema.
Reflexión
Las historias de este género nunca deberían poner el foco principal en el victimario; no existe justificación para seguir romantizando o sensacionalizando figuras cuya única huella fue el dolor. Actualmente, muchos proyectos caminan por una línea ética muy delgada; la última temporada de Monster: La historia de Ed Gein es un claro ejemplo de cómo se puede llegar casi al homenaje, perdiendo de vista lo que estas producciones realmente deben ser: un ejercicio de memoria y un tributo a las víctimas que fueron silenciadas por estos monstruos. En un mar de propuestas que buscan el impacto fácil, centrarse en la humanidad perdida debería de ser lo correcto.
Puedes ver Devil In Disguise: John Wayne Gacy en Prime Video Latam y en España por medio de Movistar+ o SkyShowtime.





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