Como lo anuncié en el artículo pasado, les traigo una nueva entrega donde revisaremos cómo la Historia ha servido de inspiración a realizadores para contar algún episodio de la historia latinoamericana, a través de las subjetividades particulares de sus lentes. En esta ocasión les traigo la reseña de la película mexicana Arráncame la Vida. Espero disfruten la lectura.
Arráncame la Vida (R. Sneider. 2008)
Nos transportamos al norte, a México durante las décadas 1930 – 1940, en donde veremos cómo la vida de Catalina Guzmán se entreteje con el devenir de la historia mexicana. Ella, Catalina, es una muchacha de origen humilde, joven e inocente, es entonces que conoce al que será su esposo y cambiará su vida, para bien y para mal, el general Andrés Ascencio. Bastante mayor que ella, el General se encargará de darle todos los lujos que quiera, pero también le demostrará (y le recordará al espectador) que el lugar de la mujer en la sociedad durante gran parte del Siglo XX estuvo relegado a los oficios del hogar, a la maternidad y a la obediencia religiosa al esposo.
Basado en la novela escrita por Ángeles Mastretta, en este retrato ficcional de la vida de Bárbara Margarita Richardi Romagnoli, última esposa del general Maximino Ávila Camacho, se entretejen fantasías juveniles, romance, despertar sexual, con una trama sociopolítica que toca, entre otros temas, corrupción, crímenes de Estado, el machismo y la posición de la mujer en la sociedad, entre otros. Siendo una de las películas más costosas en la historia del cine mexicano, Arráncame la Vida no decepciona ni aburre. Es un drama de época muy bien dirigido, que más allá de sus licencias históricas logra transportar al espectador al México de los años 30, mostrando las Escuelas de Artes y Oficios para Mujeres, la vida cotidiana de la clase alta, las relaciones asimétricas en el matrimonio, las manifestaciones populares y la transición del candor juvenil a la realización cruda de tener que ser adulto.
Un ejercicio cinematográfico más comercial que el de la entrega anterior, pero que mantiene en su esencia ese espíritu de usar la cinematografía y la narrativa visual en favor de la historia, por lo que la puesta en escena, el cuidado en la ambientación, el vestuario y la caracterización de los personajes se conjugan para transportarse al siglo pasado de una manera bastante orgánica y amigable con el espectador. Es, en definitiva, una película a la que vale la pena darle la oportunidad, ya sea porque te guste el drama, el romance, la política, la historia o simplemente disfrutar de una buena historia.
Fuentes:
[1] Jarillo, G. (s.f.) Arráncame la Vida. Recuperado de https://www.uaeh.edu.mx/lectura/garza-lectora/2019/arrancame-la-vida/
[2] Hernández, A. (2021, Marzo 8) Arráncame la Vida: Reseña Crítica. Recuperado de https://magalico.com/arrancame-la-vida-resena-critica/






Replica a La Historia como inspiración cinematográfica III – mediaverso Cancelar la respuesta