¿A quién no le gustaría desconectar un ratito y, por qué no, viajar a la Edad Media? Sin cobertura (Mar Olid, 2025), la nueva comedia familiar que se estrena este 22 de agosto, nos propone justo eso: una aventura llena de anacronismos y humor, con un claro mensaje sobre el exceso uso de la tecnología en nuestras vidas cotidianas y la necesidad urgente de recuperar la atención hacia quienes tenemos cerca.

La historia arranca con una premisa muy actual: Rita, la hija menor de una familia moderna, está cansada de ser ignorada por sus padres y hermanos, absortos constantemente en sus móviles y pantallas. Este conflicto se nos presenta desde los créditos iniciales, que, con una animación creativa y llamativa, ya adelantan casi como una advertencia lo que estamos a punto de ver.

El detonante es sencillo y mágico: durante la visita al pueblo de su abuela —coincidiendo con una feria medieval—, Rita se topa con una misteriosa pitonisa.  Entre frustrada y resignada, la niña expresa su deseo más sincero: “¡Me gustaría que desaparecieran los móviles, las pantallas, todo!”. Y como en todo cuento con moraleja, el anhelo se materializa. A la salida del pueblo, una espesa niebla los envuelve y acaban viajando en el tiempo a la Edad Media.

A partir de ese momento, la película se convierte en una divertida odisea en la que los protagonistas deberán adaptarse a un mundo sin tecnología, enfrentarse a enredos típicos de la época y, sobre todo, aprender a reconectar como familia. Así, la historia resalta valores como la comunicación, la empatía y la importancia de estar presentes en el momento.

Otro aspecto muy acertado de Sin Cobertura es su manera de acercarnos a la vida medieval sin perder el tono ligero. En ello, la película aprovecha para reivindicar el papel de la mujer en la ciencia de la época, alejándose del tópico de la brujería, y ofreciendo a los más pequeños una visión educativa.

Bajo la dirección de Mar Olid (Aida, El vecino), el reparto combina talento emergente con caras muy conocidas. Luna Fulgencio, Amaia Miranda y Aimar Miranda encarnan a los hijos del matrimonio formado por Ernesto Sevilla y Alexandra Jiménez. Junto a ellos, la película cuenta con la presencia de actores como Pepe Viyuela, Carmen Ruiz, Salva Reina o Joaquín Reyes, quienes aportan más carisma a las escenas.

Como es de esperar, el humor es la pieza clave y, tal y como se va notando en las últimas comedias españolas, es intergeneracional. Hay chistes pensados para los más pequeños, pero también guiños que los adultos sabrán disfrutar, sobre todo en el contraste entre la vida moderna y los hábitos medievales. Es una película que, sin duda, logra arrancar algunas carcajadas sin perder su trasfondo reflexivo.

En definitiva, es una propuesta entretenida, original y con mucho ritmo, ideal para disfrutar en familia y quedarte sin cobertura durante 90 minutos.

Una respuesta a “Crítica de «Sin cobertura»”

  1. Esta peli es muy buena para ver en familia

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