Después de cautivar al público y a la crítica con su aclamado debut Vidas Pasadas (2023), Celine Song regresa con su segunda película como directora y guionista: Materialistas (2025). Tras su estreno en Estados Unidos el pasado mes de junio de la mano de A24, llega por fin a los cines españoles el próximo 14 de agosto.

Con banda sonora de un versátil Daniel Pemberton (Spider-Man: Un nuevo universo, El juicio de los 7 de Chicago), la película sigue la historia de Lucy, una exitosa casamentera, que se debatirá entre dos caminos: seguir adelante con su plan de casarse con lo que en su oficio se conoce como un “unicornio” —un novio rico y perfecto— o enfrentarse a un pasado más auténtico, aunque mucho menos glamoroso, encarnado por su exnovio.

Los tres vértices de este triángulo están protagonizados por rostros tan conocidos como notables frente a la cámara: una Dakota Johnson (50 sombras de Grey, Madame Web) en un registro que domina —como ya demostró en Cha Cha Real Smooth, ¡a bailar! (Cooper Raiff, 2022)—, un Pedro Pascal (The Last of Us, The Mandalorian) que se estrena en el terreno de las comedias románticas y un Chris Evans (Capitán América, Puñales por la espalda) que vuelve a deslumbrar en este género.

Al igual que en su ópera prima, Song construye lo que en apariencia es un triángulo amoroso, pero convertido en una historia de reflexión profunda. En esta nueva propuesta, trabaja con los códigos de la comedia romántica para explorar las complejidades del amor moderno tanto desde lo emocional como desde lo cerebral. 

Y lo hace, sobre todo, a través de los diálogos, que abordan con claridad y cierta ironía cómo entendemos —en parte— hoy en día el amor. Las citas dejan de ser momentos espontáneos para convertirse en operaciones casi matemáticas, gestionadas por empresas que reducen el amor a una serie de requisitos en una lista y celebran cada boda como si fuera el cierre perfecto del negocio.

Pero la crítica al capitalismo como influencia en nuestras relaciones amorosas no se queda ahí. También proyecta el deseo de cenas en sitios caros, grandes ramos de flores o bodas de revista como un residuo persistente de una sociedad que mercantiliza incluso los sentimientos.

Además de reflexionar sobre el amor y el sistema que lo envuelve, la película introduce, sin entrar en spoilers, otro tema crucial, que supone un punto de inflexión para la protagonista, y que refleja, por desgracia, ciertas dinámicas actuales que marcan la vida de muchas mujeres.

Materialistas acaba combinando la ternura del romanticismo con una crítica social muy afilada, a través de un trío protagonista que funciona con una química innegable. Todo ello, bajo la mirada y las palabras de una Celine Song que reafirma su talento y deja claro que promete ser una de las grandes cineastas contemporáneas.

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