We Were Liars (Julie Plec, 2025) es una serie de suspense psicológico. Adapta la novela homónima de E. Lockhart que fusiona misterio y tragedia en un entorno insular. La trama inicia cuando Cadence Sinclair Eastman, interpretada por Emily Alyn Lind, retorna a la isla privada de su familia tras un accidente que la dejó en coma y borró la memoria de esa noche. Mediante saltos temporales, se revela un entramado de secretos que generan tensión entre Gat Patil (Shubham Maheshwari), Mirren Sinclair Sheffield (Esther McGregor) y Johnny Sinclair Dennis (Joseph Zada) con una temporada que tiene ocho episodios y llega a Prime Video hoy, 18 de junio de 2025.
Entonces, Emily Alyn Lind encarna a Cadence con una interpretación que desmoraliza por su tono apático y monótono en cada capítulo, lo que debilita un arco narrativo que no logra profundizar, aunque se intenta reconstruir el accidente a través de recuerdos fragmentados, la intriga inicial se desvanece a medida que avanza la historia. Por lo tanto, solo en el desenlace se esclarece aquella noche, pero la revelación carece de tensión y el final se presenta sin fuerza ni impacto emocional, al culminar en una experiencia decepcionante.
Por otra parte, el ritmo se vuelve lento por diálogos excesivos que se concentran en detalles triviales al impedir el avance de la acción y es que la serie utiliza montajes de estilo musical que, aunque aportan valor estético, no profundizan en la psicología de los personajes, sin enriquecer en definitiva la trama central. Con ello, el núcleo juvenil gira en torno a cuatro primos y familias marcadas por secretos previsibles al revelar infidelidades, un padre renuente a ceder poder y un primo gay envuelto en un delito, giros tan trillados que menguan el dramatismo de forma predecible y que no tienen impacto más allá de su capítulo o escena.
En ocho episodios, el desarrollo dramático avanza con lentitud y la acumulación de conflictos sin solución eficaz genera una sensación de estancamiento, por lo que esta serie concentrada en tres o cuatro capítulos habría otorgado mayor impacto y coherencia. Entre los aciertos destacan las locaciones y la banda sonora, We Were Liars tiene escenarios costeros que muestran paisajes atractivos que contrastan con el tono oscuro del guion y la selección de canciones populares ofrece un acompañamiento sonoro capaz de evocar atmósferas veraniegas y tensión interna.
La dirección y la fotografía destacan por su calidad técnica, con planos que resaltan el ambiente insular y secuencias nocturnas que capturan una atmósfera opresiva. Sin embargo, el guion carece de urgencia y el estilo visual solo es bonito sin aportar nada a la trama, así que, We Were Liars equilibra elementos visuales con una narrativa deficiente que abandona el misterio central en favor de subtramas predecibles, junto a una tensión que no alcanza niveles memorables y el drama resulta superficial. Pero recuerda, esta solo es mi opinión y ahora falta la tuya.






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