Punto Nemo (Rovira D, 2025) arriba a Prime Video el 28 de marzo con un reparto encabezado por Alba Flores, Maxi Iglesias y Óscar Jaenada. Una serie que se encamina a llevar al espectador por territorios inexplorados, al mezclar elementos de aventura, ciencia ficción y drama ambiental. La propuesta pretende abordar problemáticas actuales, desde el cambio climático, el abuso de poder hasta la vida marina y la presencia de seres de otro mundo, lo que genera una narrativa ambiciosa en un intento de fusionar diversos géneros. El argumento se desarrolla en torno a una travesía que transita entre diferentes temas y escenarios, en un intento por explorar de manera simultánea cuestiones de gran relevancia.

Imagen promocional de Punto Nemo

Por ello, la presencia de una tripulación que enfrenta situaciones límite y se ve inmersa en conflictos tanto naturales como sobrenaturales brinda una estructura que, si bien resulta interesante, no logra profundizar en cada problemática. En algunos episodios se vislumbra una crítica al deterioro ambiental, evidenciada por un momento a través de una isla afectada por residuos plásticos, tema que se menciona y desaparece sin mayor desarrollo, debido a ello, esta fragmentación narrativa impide que la serie logre un equilibrio entre las múltiples ideas que intenta presentar, al dejar en muchas ocasiones olvidados los temas que plantea.

Poster oficial de Punto Nemo

Además, el elenco ofrece interpretaciones que resultan aceptables ante un guión que se enreda en una sucesión de tramas sin conexión. Por lo tanto, los personajes se ven inmersos en conflictos que varían desde la lucha contra fuerzas desconocidas hasta el enfrentamiento contra antagonistas de origen extranjero. La narrativa sufre al saltar de una problemática a otra sin ofrecer una continuidad que permita al espectador entender el peso y la relevancia de cada tema, un ejemplo evidente se halla en el primer episodio, en el cual se aborda la problemática de la contaminación marina, tema que luego se olvida en favor de tramas relacionadas con piratas y comercio ilegal. En consecuencia, la falta de una línea argumental consolidada resta fuerza a la propuesta y dificulta la comprensión e inmersión en la experiencia.

En el apartado visual y sonoro, Punto Nemo no se destaca a pesar de los esfuerzos por integrar efectos y ambientaciones que acompañen la narrativa al apoyarse en imágenes que pretenden sorprender, pero que terminan opacadas por una ejecución que adolece de precisión. La ambientación, si bien intenta transmitir la grandiosidad de lo desconocido, se ve limitada por recursos que, en ocasiones, resultan insuficientes para captar la atención de un público acostumbrado a producciones de mayor nivel, de igual forma la música y el sonido, elementos fundamentales en la creación de una atmósfera única, se integran de forma poco memorable, al contribuir a que el impacto visual y narrativo se diluya a lo largo de los episodios.

Imagen promocional de Punto Nemo

Uno de los aspectos más polémicos de la serie radica en su aproximación a la representación de los personajes y es que la narrativa, en ocasiones, se inclina hacia un tratamiento estereotipado en el que los personajes extranjeros asumen un rol negativo, mientras que los protagonistas españoles se presentan como los portadores de la virtud y la rectitud. Esta polarización resulta desconcertante y puede ser interpretada como un sesgo que limita la diversidad y complejidad de los conflictos, al restar objetividad a la crítica social que la serie pretende realizar, por ende, la evidente exaltación de ciertos valores nacionales se convierte en un elemento que, lejos de enriquecer la trama, empobrece la perspectiva general de la historia.

Otro hilo argumental que merece mención es el conflicto entre una especie marina inteligente y unas entidades extraterrestres, donde Punto Nemo se aventura a plantear un enfrentamiento que, en teoría, ofrece un tema rico para explorar temas de identidad y lucha por la supervivencia, pero que se resuelve de forma superficial y poco convincente. La aparición de esta nueva especie y el conflicto derivado de su relación con la tripulación de la embarcación se desarrollan de manera apresurada, sin proporcionar las claves necesarias para comprender la lógica de esta confrontación entre estas tres especies -humanos, seres marinos y seres alienígenas-, entonces, la ausencia de explicaciones claras sobre el origen y la naturaleza de estos elementos resulta en un enigma sin solución que, en lugar de generar intriga, frustra la expectativa del televidente.

Imagen promocional de Punto Nemo

En conclusión, Punto Nemo es una serie que intenta abarcar un amplio abanico de temas con un enfoque que navega en la aventuras, dilemas ambientales y enfrentamientos de índole sobrenatural, acompañado de un elenco competente que logra rescatar, en cierta medida, un guión que en muchos momentos carece en su narrativa. A pesar de su intención de explorar múltiples realidades y problemáticas actuales -el cambio climático-, la narrativa se ve entorpecida por un tratamiento fragmentado de sus argumentos y una ejecución visual y sonora que no logra alcanzar lo aceptable para las series actuales de esta u otras plataformas. Pero recuerda, esta solo es mi opinión y ahora falta la tuya.

Una respuesta a “Crítica de Punto Nemo”

  1. Es la tipica serie que de mala que es te engancha, una mierda como el sombrero de un picaor. Mala, mala

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