A pesar de que hemos tenido un non stop en estos últimos años de series y películas de la franquicia más conocida de dibujos animados de la Warner Bros, la última vez que vimos a estos personajes en la gran pantalla fue en el estreno de Space Jam: Nuevas leyendas (Malcolm D. Lee, 2021), la secuela de Space Jam (Joe Pytka, 1996), en la que volvieron a utilizar el formato híbrido de imagen real y animación. Pero, por fin, tenemos el primer largometraje totalmente animado que se estrena en cines.

La dirección corre a cargo de Peter Browngardt, quien ya encabezó los aspectos técnicos de seis capítulos de Looney Tunes Cartoons (Peter Browngartdt, Max, 2019-2024), y en la versión original han contado con el actor de doblaje del pato Lucas en dicha serie, quien esta vez se ha encargado de poner voz a ambos protagonistas. En cuanto a la animación, notamos una gran mejora y, tal y como nos tienen acostumbrados, siguen empleando distintos estilos en una misma escena, lo que permite que nuestra atención se centre de manera más efectiva en los personajes.

En esta nueva aventura, vuelve la pareja dispareja animada por excelencia, Porky y el pato Lucas, quienes siguen funcionando como el dúo cómico perfecto de siempre gracias a sus choques de personalidad y dinámicas de contrastes. A raíz de conseguir trabajo en la fábrica local de chicles, serán quienes descubran el complot secreto de control mental de un alienígena que acaba de llegar a la Tierra y, por tanto, de salvar a la humanidad… o al menos no liarla en el intento.

Fuente: Página de IMDb de Looney Tunes: El día que la Tierra explotó

A la trama, se le suma Petunia (a la que ya hemos visto en otras ocasiones), que, a pesar de ser presentada como el interés romántico de Porky, es inteligente, independiente, segura y decidida, convirtiéndose en una pieza fundamental en la historia. Aunque el personaje femenino gana protagonismo, en ningún momento eclipsa la relación entre los dos protagonistas, ya que la película deja espacio para reforzar su conexión, explorando sus infancias y compartiendo varias escenas emotivas. Es a través de los vínculos que establecen los personajes y el desarrollo de la historia con el importante giro hacia el final del largometraje que profundizan en temas como la valentía, el trabajo en equipo, la aceptación de las diferencias, la confianza y, sobre todo, la amistad.

Fuente: Página de IMDb de Looney Tunes: El día que la Tierra explotó

No podemos finalizar sin destacar el humor absurdo y las escenas cómicas que llegan a un punto surrealista brillante (como en toda odisea de los Looney Tunes), a lo que se le añaden referencias que fusionan la ficción de la trama con algunos momentos de conciencia de los protagonistas de estar en una película (¡quedaros a la escena postcrédito!). Todo ello hace que sea una hora y media de entretenimiento continuo lleno de nostalgia para los amantes de estos icónicos personajes.

Ya en cines desde el 7 de marzo.

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