Daniela Forever (Nacho Vigalondo, 2024), es la nueva película del reputado director español, Nacho Vigalondo. Una película sobre la pérdida y el olvido combinando la distopía y la ciencia ficción.

Nicolas es un famoso DJ inglés afincado en España que conoce a Daniela, una artista italiana. Con el tiempo se enamoran e inician una relación, la cual se verá truncada por la prematura muerte de Daniela. Roto por el dolor, Nicolas es incapaz de olvidarla y, consumido por el dolor, decide someterse a un tratamiento experimental mediante el cual la gente olvida a las personas eliminándolas de sus sueños después de ingerir una extraña píldora. Desoyendo los consejos de los científicos, decide soñar con Daniela en lo que se conocen como “sueños vívidos”, aquellos sueños en los que el usuario puede controlar la realidad del sueño a su antojo.

La película está dirigida por Nacho Vigalondo que, una vez más, confecciona una película con actores internacionales. Se puede decir que Vigalondo fue una de esas promesas del cine español de carácter alternativo, ya que saltó a la fama por ese cortometraje conocido como 7:35 de la mañana (Nacho Vigalondo, 2003), por el que incluso fue nominado al Óscar al mejor cortometraje de ficción, cayendo ante Andrea Arnold y su Wasp (Andrea Arnold, 2003). Al poco de esto, llegó su más sonado éxito, Los cronocrímenes (Nacho Vigalondo, 2007), una retorcida distopía con viajes en el tiempo incluidos, con la que finalmente obtendría el reconocimiento de la industria cinematográfica española. Con el paso del tiempo, su irrupción se iría difuminando participando en algunos filmes con representación internacional como Open Windows (Nacho Vigalondo, 2014) o Colossal (Nacho Vigalondo, 2016), y participando en series españolas de renombre como La Mesías (Los Javis, 2023).

Vigalondo se sube a ese carro en el que encontramos temática onírica y de desamor que se iniciaron en películas de culto como ¡Olvídate de mí! (Michel Gondry, 2004), conocida internacionalmente como Eternal Sunshine of the Spotless Mind (cosas de traductores, ya me comprendéis), u Origen (Christopher Nolan, 2010). En Daniela Forever Vigalondo aborda la pérdida, la obsesión, el narcisismo, la toxicidad y el control latente dentro de las personas y cómo vislumbran una relación de pareja perfecta. En este caso, una en la que la otra persona y su mundo son dibujados al antojo del protagonista. A pesar de tener una premisa prometedora, el guion es en parte predecible, con la excepción de algún giro que le da algo de vida a la historia. Sí que considero, sin embargo, que goza de cierta profundidad, haciendo el film interesante como poco. A esto se añade una tendencia cada vez más habitual en los cineastas últimamente, el cambio de formato, lo que combina perfectamente con esta historia y con su narrativa, ya que, de este modo, Vigalondo lleva a cabo la distinción de los dos mundos del protagonista.

Henry Golding asume el rol de ese trágico protagonista abatido por la tragedia y la pérdida, aquel cuyo mundo se derrumba y oscurece a su paso, hasta que una esperanza aparece ante él. La opción de crear su propio mundo, resucitando y, al mismo tiempo, redibujando su relación, cambiando todos los aspectos naturales de la misma, creando un artificio narcisista que saca lo peor de las personas. Golding muestra muchas facetas en este trabajo, otorgándole esa fácil adaptación al terreno del personaje en sus diferentes situaciones a lo largo del filme. A pesar de que la filmografía de Golding no es muy extensa, en su haber tiene varias películas que se han hecho eco en los últimos años, como son Crazy Rich Asians (Jon M. Chu, 2018), de la que se espera secuela el próximo año, otra incursión en el género romántico en Last Christmas (Paul Feig, 2019) o sendos trabajos bajo la batuta de Guy Ritche: The Gentlemen: Los señores de la mafia (Guy Ritchie, 2018) y El ministerio de la guerra sucia (Guy Ritchie, 2024).

Por otro lado, la película no sería la que es sin su protagonista femenina, Daniela, que da nombre a la misma. Este personaje estará interpretado por Beatrice Grannò, una joven actriz cuyo groso de experiencia se encuentra en pequeños proyectos de su Italia natal. A pesar de ello, saltó al panorama internacional gracias a la segunda temporada de esa genial comedia negra que es The White Lotus (Mike White, 2022), la cual tiene lugar en Italia. Al igual que su compañero, muestra grandes dotes de adaptación, en este caso no se adapta mayormente a su voluntad y sentimientos, sino que lo hace a los de Golding, haciendo un trabajo todoterreno.

Otro aspecto a destacar de la película es que Nacho Vigalondo, aunque ha utilizado actores de renombre internacional para los roles protagonistas, ha contado con conocidos rostros del panorama cinematográfico español, como Nathalie Poza, Rubén Ochandiano, Aura Garrido y la difunta Itziar Castro, cuya efímera aparición pudo hacerme sonreír.

En conclusión: Vigalondo firma una película que invita a la reflexión en lo que respecta al amor, la idealización, la obsesión y la pérdida en la que a veces amar significa dejar marchar a alguien y permitir que ese alguien viva bien y sea feliz, liberando a la propia persona de esa misma obsesión de la que no es nada fácil salir. 

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