Hasta el fin del mundo (The Dead Don’t Hurt, 2024) es la nueva aventura como director de quien ya de por sí es un gran actor: Viggo Mortensen.

En esta nueva película, Mortensen regresa al western, un patio de recreo donde ya había jugado en Hidalgo (Dir. Joe Johnston, 2004) y Appaloosa (Dir. Ed Harris, 2008). Pero esta vez, además de interpretar a uno de los dos personajes principales, se ha hecho cargo de la escritura del guion, de la dirección de la cinta, de la producción (en colaboración con otros, por supuesto), y de la escritura e, incluso de la interpretación, de la banda sonora de la película.

Esto quiere decir que estamos ante una obra que es claramente una representación de la visión de Viggo Mortensen, quien en muchas entrevistas menciona el criarse entre caballos y viendo películas clásicas del género como la principal inspiración para querer contar una historia que se desarrolle en el periodo.

Viggo Mortensen, quien participa ya en su tercer western, ahora a los mandos de dirección, guion, producción y banda sonora, además de la interpretación de uno de los protagonistas

Aún así, al igual que ocurría con Los asesinos de la luna de Martin Scorsese (2023), este western es especial porque se diferencia de muchos otros en que su trama juega mucho menos a tiroteos y luchas contra indios, y se centra más en la vida cotidiana de aquellos que se iban a vivir a las zonas salvajes.

Y, además, Mortensen lo muestra todo empleando una perspectiva poco común en el western, la de una protagonista femenina interpretada por Vicky Krieps (a quien ya vimos este año en Los Tres Mosqueteros: Milady) quien lleva las riendas de la cinta por encima del protagonista masculino de un modo en que muy pocas veces se ha visto en el género (destacando principalmente el caso de la película Johnny Guitar de 1954 en que Joan Crawford también llevaba la voz cantante).

Uno de los pocos momentos de la trama en el que dos personajes se enfrentan cara a cara, a caballo, y con armas de por medio

Por eso, la trama es distinta de la que nos ofrecería un western al uso, con la franco-canadiense que interpreta Krieps (cuyo personaje se llama Vivien) empezando la película uniéndose al inmigrante danés Holger Olsen (el personaje de Mortensen) para irse a vivir con él a un pueblo tranquilo en Nevada. Pero justo entonces comienza la Guerra Civil Americana, la Guerra de Secesión (1861-1865), y Olsen se une al ejército dejando a Vivien sola para que se tenga que defender del poderoso y violento ranchero Weston Jeffries (Solly McLeod), quien intenta conquistarla por todos los medios. Así, al acabar la guerra y regresar a casa, Olsen y Vivien se ven obligados a convivir con la persona muy distinta en la que se ha convertido cada uno de ellos.

Olsen (Viggo Mortensen) y Vivien (Vicky Krieps)

Por supuesto, esta trama tan densa y, al mismo tiempo, sencilla, hay que saber reflejarla en pantalla; y Mortensen hace justamente eso, con unas decisiones de dirección elegantes, planos muy bien compuestos y una cámara que no busca llamar la atención del espectador, además de obteniendo magníficas interpretaciones por parte del reparto, demostrando que sus habilidades como director nada tienen que envidiar a sus capacidades interpretativas.

Una muestra de las elegantes y sencillas composiciones que diseña Mortensen, empleando el ancho del fotograma para mostrar a ambos personajes

Junto a ello, hay que destacar que se puede percibir que la música la ha compuesto el guionista y director de la película, ya que transmite lo que es necesario en cada momento sin que abrume y, además, deja espacio para momentos en los que sólo el montaje de sonido ocupa los oídos del espectador.

Aquí podéis escuchar una muestra de la banda sonora

Finalmente, y como no puede ser de otro modo en un proyecto de autor tan redondo como es este, la fotografía, el diseño de producción y artístico, el vestuario, el maquillaje y todos los demás departamentos cumplen con nota las expectativas sin problemas ayudando a que la historia funcione del modo esperado.

En primer término, Vivien (Vicky Krieps) con su hijo, seguida de Olsen (Viggo Mortensen), mientras recorren a caballo las tierras salvajes cercanas a su hogar

Por todo lo anterior, esta película es muy recomendable, ya sea porque seamos fans de Mortensen (hay una escena en la que aparece la espada Andúril que empleó al interpretar a Aragorn en las películas del Señor de los Anillos), porque nos guste el género del western con todas sus variantes, o simplemente por interés en ver películas originales, que no adapten ninguna propiedad intelectual con éxito previo, realizadas por un equipo al servicio de contar una buena historia utilizando los medios del cine.

De hecho, cualquier razón, incluso alguna otra no mencionada previamente, es buena si motiva a ver esta película.

Hasta el fin del mundo está aún en cines y también en Filmin.

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