La Trampa (Trap, 2024) es la nueva película de M. Night Shyamalan protagonizada por Josh Harnett (Pearl Harbor, 2001 y Oppenheimer, 2023) en la que seguimos los pasos de un asesino en serie atrapado en un estadio durante un concierto al que ha ido con su hija.
Con una trama tan compleja como esta, durante gran parte de la película podemos ver que Shyamalan hace una demostración del gran poder que tiene el cine para influenciar al público al lograr que el espectador sienta el deseo de ver al protagonista, un asesino, escapar del estadio sin que le capturen.

Para ello, lo que hace es poner todo tipo de obstáculos a cada una de las ideas que se le ocurren al protagonista para escapar. Y, al mismo tiempo, nos muestra el proceso que él sigue para tratar de adelantarse a la policía, encontrar una forma de huir. Además, darle a su hija adolescente el mejor día de su vida sin que ella descubra que él es un asesino buscado por las autoridades.

La única pega que se le puede poner a la película es que, al no tener un giro inesperado en los últimos minutos, algo que suele ser marca de la casa del director, la sensación que hay es de que no sabe dónde poner punto y final a la historia, y es posible que hubiera funcionado todo bastante mejor eliminando unos minutos del último tramo de la narración.

Del mismo modo, hay un personaje muy interesante y poco explotado en la película, el de la criminóloga que va detrás del protagonista, el cual podría haberse utilizado algo más e, incluso, habérsele dado una conexión más directa con el personaje principal para enlazar todo algo mejor.

Por supuesto, salvando estos detalles, es un hecho que la experiencia es totalmente inmersiva e incluso, por momentos, desagradable al darnos cuenta de que deseamos que un villano terrible se salga con la suya. Y, como suele ser habitual en las películas de Shyamalan, la producción es impecable, desde la cinematografía rodada en analógico (marca de la casa del director) hasta el diseño de producción que realmente ayuda a que por momentos sintamos que estamos viendo una historia acontecida durante un concierto real, sin olvidar la integración de la música en la historia. Música creada por la propia hija del director Saleka Shyamalan, quien tiene un papel en la trama.

En resumidas cuentas, La Trampa es un buen thriller de suspense, muy entretenido, con ciertos toques de Hitchcock, y altamente interesante incluso con sus debilidades que podéis ver en cines desde el 9 de agosto.






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