Civil War (2024) es la nueva película de Alex Garland, director de Ex Machina (2014).

El presidente de EEUU de uno de los dos bandos

El Estados Unidos actual está sumido en una guerra civil. Esta es la premisa de la nueva película de Alex Garland protagonizada por Wagner Moura, Kirsten Dunst, Stephen McKinley Henderson y Cailee Spaeny en la que es precisamente el reparto lo que más destaca.

Las interpretaciones no son lo que uno esperaría destacar en una película de estas características pero en este caso son lo mejor de la misma, especialmente la de un Wagner Moura que oscila brillantemente entre la alegría desatada provocadas por las subidas de adrenalina que sufren los reporteros de guerra (que es lo que son los cuatro personajes) al verse inmersos en combate; y el desgarro que se siente al enfrentarse a las consecuencias de ese combate.

Aunque no sólo por eso destaca la película, sino que también lo hace por sus valores de producción, llegando a mostrar una carretera totalmente cubierta de coches abandonados o una zanja en la que se han arrojado cadáveres por decenas. Además de un par de escenas de combate en las que todos los elementos, desde vestuario a atrezzo, parecen muy reales y actuales.

Wagner Moura está brillante en la película

Pero es aquí donde deben acabar las alabanzas a la película, pues si bien es cierto que todo lo anteriormente mencionado encaja en el estándar de calidad esperado de una producción de este presupuesto, lo que no es perdonable es la debilidad de su guion.

Wagner Moura en una escena de la película

La premisa de una guerra civil en el Estados Unidos actual es conceptualmente muy interesante, ya que podría haberse planteado un dilema muy real y actual debido a que allí, al igual que en otros muchos países, hay cada vez más polarización política y social. Pero la cuestión es que la guerra civil no parece nada más que una excusa ya que no se explica ni se le da importancia a qué desencadenó la guerra o qué quiere cada bando.

La premisa de la guerra civil no se explica, salvo para decir que un bando lo forman Texas y California

Esto en sí mismo no sería un problema si, en vez de contar una historia sobre esa guerra civil, en su lugar se hubiese desarrollado adecuadamente la que al principio parecen plantear que va a ser la trama de la película, es decir, si el foco se hubiera puesto claramente en la historia de los reporteros de guerra y las consecuencias que tiene su trabajo. Pero tampoco termina de quedar claro que esa sea la historia que estamos viendo, ya que es un concepto que se explora principalmente por medio del personaje de Kirsten Dunst sin que en ningún instante tengas claro que la protagonista sea ella ni de estar viendo su historia, ya que en muchos momentos se da a entender que puede que la protagonista sea el personaje de Cailee Spaeny

Y por si fuera poco, también existe una posible tercera historia que se podría considerar que es la que se está contando realmente en la película, la de un viaje (propio de una road movie) en el que los personajes recorren la parte más profunda del centro de Estados Unidos donde la división social (que no requiere de la excusa de una guerra civil para existir ya que es la realidad actual) lleva a los personajes a cruzarse con gente peligrosa y siniestra.

Una de las escenas más tensas de la película al coincidir con unos militares en un lugar perdido en medio de la ruta de los personajes

En resumidas cuentas, el guion parece poco firme, como si el deseo fuera abarcar muchas temáticas, todas ellas interesantes en sí mismas, pero no bien conjuntadas, ya que en las 2 horas que dura el metraje apenas da tiempo a desarrollar ninguna de ellas, planteando si tal vez este hubiera sido un buen ejemplo de concepto que habría funcionado mejor en una película de 3 horas o, incluso, a modo de miniserie.

La parte de la guerra, que apenas se utiliza como excusa, en una de las pocas escenas en las que está claramente presente

Pero claro, los problemas no acaban ahí, ya que Alex Garland, a diferencia de lo que ocurre en su mejor obra, Ex Machina, realiza una puesta en escena muy pobre en la que, junto con su director de fotografía, toma la decisión de imitar a Zack Snyder en Army of the Dead (2021) al mostrar a los personajes apenas en foco y el resto de la imagen desenfocada de un modo injustificado ya que no es por aislar al protagonista y representar sus emociones como se hacía en Oppenheimer (2023) denotando un descontrol en el apartado fotográfico el cual tiende a replicar aquello que llevamos años viendo, el intento de simular «imagen cinematográfica» por medio de desenfocar el fondo, como si fuera el principal distintivo de la estética del cine.

En este plano se puede ver el excesivo desenfoque de los personajes del fondo

Y lo peor es que se llega al extremo de entorpecer la narración con momentos en los que tienes a un personaje estático, sin hacer nada pero en foco, mientras que otro más atrás realiza una acción pero está perdido en el desenfoque, casi como si hubieran tomado la decisión de enfocar al que iba a ser sencillo mantener nítido.

A eso hay que sumarle también la decisión de añadir canciones pop a la historia sin una verdadera razón clara y que en ocasiones van totalmente en contra de las emociones que se le quieren transmitir al espectador.

Por todo lo anterior, no se puede sino decir que Civil War es un producto regular, poco firme y cuyas intenciones y planteamiento no quedan claros, aun a pesar de tratarse de una película con unos valores de producción muy altos y con un muy buen reparto que, de haber tenido una mayor claridad narrativa a su disposición, habría podido protagonizar una película mucho mejor que la presente.

Civil War se estrena en cines el 1 de abril.

Una respuesta a “Crítica de «Civil War» (2024)”

  1. […] siempre audaz Yorgos Lanthimos que forma su Kinds of Kindness (Yorgos Lanthimos) o la apocalíptica Civil War (Alex Garland), amén de las películas dramáticas incluidas en la categoría de comedia o musical, entre […]

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