En el día en el que se publica este artículo, 17 de diciembre de 2023, se cumplen dos años desde que Spider-Man: No Way Home (2021) se estrenó y desde que yo mismo la vi en cines, por lo que considero que es un buen momento de hablar si está muy sobrevalorada o es realmente una genialidad.
Este filme es dirigido por Jon Watts (Fountain, Colorado, USA; 28 de junio de 1981), producido por Sony en colaboración con Marvel Studios, y tiene un amplio elenco conformado por Tom Holland, Zendaya, Benedict Cumberbatch, Jacob Batalon, Alfred Molina, Willem Dafoe, Jamie Foxx, Marisa Tomei, Andrew Garfield, Tobey Maguire y Benedict Wong entre otros.
La trama de esta película no es nada sencilla, ya que venía de dos filmes individuales anteriores grandes éxitos en taquilla, pero que dividieron a la audiencia, además del clímax del final de la anterior, en el que la identidad secreta del trepamuros fue revelada por Mysterio.
La cinta se resume en que Peter, al no conseguir lidiar con la revelación de que es Spider-Man pide ayuda al Doctor Extraño, saliéndole mal el hechizo y provocando que varios seres de distintas realidades alternativas vengan al universo principal de Marvel, por lo que Peter intenta curarlos para que no mueran al volver, pero estos se vuelven en su contra y el Duende Verde mata a la Tía May. Tras esto, con ayuda de los Spider-Man antiguos, Peter cura a los villanos, los devuelve a sus universos y el Doctor Extraño realiza un hechizo para que todas las personas del mundo olviden que Peter es el trepamuros porque la realidad está a punto de quebrarse.
Teniendo en cuenta esto, el film peca de continuas incongruencias en el tema multiversal, y en el primer acto sobre todo, hay momentos en los que hay demasiado humor. Además de esto, decisiones como la de Ned abriendo portales con el anillo del Doctor Extraño o las poco justificadas razones de que el Hombre de Arena luche contra Spidey pueden llegar a mermar la experiencia. Pero no es mi caso.
No quiero enfocar esto de una manera que no sea con mis sentimientos y con el corazón, porque es lo mejor que hace esta cinta. Todo el viaje hasta llegar a verla con los continuos rumores y las filtraciones junto con la experiencia de haberla vivido en una sala de cine, que a ratos vibraba como el Maracaná en una final de la Copa del Mundo, es una sensación indescriptible. Además he de decir que no pierde para nada en los revisionados. Cada escena de los 3 hombres araña y su química, el cameo de Matt Murdock, la violencia y crudeza de los combates, las partes emocionales de la cinta, la dolorosa muerte de la Tía May diciendo que «Un gran poder debe conllevar una gran responsabilidad», la redención en todos los aspectos del Spidey de Garfield, las lecciones del Spidey de Maguire, la sublime interpretación del Dafoe como Duende Verde, el genial Doctor Octopus, la mejora de Electro, la banda sonora, el sacrificio de Peter, la escena final con un traje perfecto… Es sencillamente momentazo tras momentazo.
Esta película es una carta de amor al personaje, es la definición por antonomasia de lo que es ser Spider-Man: hacer lo que es lo mejor para los demás aunque sea lo peor para ti mismo. También es la unión de varias generaciones en un fiesta que celebra a las tres grandes versiones cinematográficas.
Puede que tenga muchos fallos, pero me es totalmente indiferente. Gracias Marvel Studios, gracias Sony, gracias a todo el reparto, equipo de producción y los involucrados, gracias por cumplir el sueño de ver a los tres Spider-Man de manera genial juntos. Gracias por recordarme porqué llevo amando a este personaje desde que tengo uso de razón, a lo que significa para millones de personas alrededor del mundo y por una experiencia cinematográfica que recordaré siempre. Pese a los errores, para mí es una auténtica genialidad, en aspectos emocionales una de las películas de mi vida.
Gracias por leer este artículo. Dinos, ¿Qué te parece esta película? ¿Cómo te sentiste al verla? Estaremos encantados de que dejes tu opinión de forma respetuosa en los comentarios.









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