
Teenage Mutant Ninja Turtles: Mutant Mayhem (Jeff Rowe, 2023) es una película muy divertida, se siente fresca a pesar de no ser la primera vez que vemos a estos personajes en animación, pero ahora se explota este medio al máximo, corrigiendo errores de adaptaciones anteriores y tomando los mejores elementos de otros éxitos animados estrenados en los últimos años.
El 2023 está siendo un año particular para Hollywood, se han estrenado muchos éxitos y fracasos en taquilla, por lo que era necesario volver a las bases, hacer algo nuevo, pero familiar, un producto original, aunque fácilmente reconocible y Tortugas Ninja: Caos Mutante es justo eso. Se las arregla para infiltrarse sigilosamente en la cartelera de este verano y a pesar de no ser la cinta que más destaca actualmente, ni la que todo el mundo correrá a ver, ha sido muy bien recibida.
La película tiene un enfoque juvenil, mas no infantil, queda claro que el director Jeff Rowe, el productor Seth Rogen y los otros desarrolladores decidieron crear una experiencia para toda la familia, provocando carcajadas y deseos de ser un mutante en los más pequeños, junto con una dosis de nostalgia provocada por referencias para los más veteranos. Rogen es una gran adición para a la franquicia y queda claro porque ha conseguido el rol de productor y el personaje de Bebop, solo hace falta revisar su currículum en otros éxitos basados en cómics como The Boys e Invencible.
El principal acierto de esta nueva entrega es devolverle el protagonismo absoluto a las tortugas. Todas actúan de la forma que deberían, como adolescentes y a pesar de que el enamoramiento de Leonardo por April pueda ser un poco incómodo, el héroe de la bandana azul aprende a liderar. Ojalá Donatello tuviese la misma importancia en la trama y se enfocara más en las máquinas, o Rafael fuese más rudo, pero por suerte siempre podemos contar con Michelangelo para ser el alma de la fiesta, la tortuga de los nunchakus es extremadamente divertida y sacará varias risas a la audiencia.
La forma en la que se nos presenta una narrativa acerca de discriminación y prejuicios es magistral, especialmente el contraste de opiniones entre nuestros cuatro protagonistas y su padre el maestro Splinter, mientras que él quiere protegerlos evitando que salgan al mundo, April O’Neil quiere sacarlos al mundo para que puedan protegerlo, su mentor no logra empatizar a pesar de conocerlos de toda la vida, pero la futura periodista se siente identificada con ellos y por eso quiere que todo el mundo los vea como ella los ve.
Es refrescante no repetir la fórmula de Shredder, porque los antagonistas escogidos encajan a la perfección con la historia y el mensaje de la película, pero son tantos y tienen diseños tan detallados, que el tercer acto se convierte en un agobiante y a veces desagradable festival de atrocidades, esta parte de la película pudo haber sido más corta.
Las comparaciones con la franquicia de Spider-Verse son inevitables, pero ojalá que los mutantes no queden en la sombra de los arácnidos, porque la ciudad de New York tiene suficiente espacio para todos los superhéroes juveniles que quieran lucir espectaculares gracias a un maravilloso estilo de animación. Las Tortugas Ninja Mutante Adolescentes han regresado y cruzo los dedos para que no vuelvan a esconderse en las alcantarillas nuevamente.





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