La secuela de Knives Out nos presenta una nueva historia de la mano de Rian Johnson y Daniel Craig
Al igual que en 2019 nadie esperaba una película con la calidad y la personalidad de Knives Out, posiblemente pocos esperaban una continuación (si es que se le puede llamar así) tan buena. Rian Johnson está de vuelta, esta vez en Netflix, y junto a el Daniel Craig, en esta nueva entrega de lo que parece ser una colección de misterios del detective Benoit Blanc. En palabras del propio Rian tras su estreno en Madrid: “se trata de historias independientes, no funciona como una saga, y seguiré haciéndolas hasta que el público se canse o hasta que Daniel me cuelgue el teléfono”, algo que el actor británico no parecía muy dispuesto a hacer.
Por lo tanto, esta segunda entrega se desvincula completamente de la primera, salvo por supuesto, por Benoit Blanc. Sin referencias, sin continuidad y sin ningún otro personaje que las relacione, podría tratarse tanto de precuela como de secuela. A Rian no le interesa una saga, con cameos, easter eggs y escenas post créditos, y a Knives Out no le sienta nada mal. Sin embargo, Glass Onion sí que goza de varios cameos completamente sorprendentes e irreverentes (como no podía ser de otra forma tratándose de Rian Johnson), que te dejarán con la boca abierta y alguna que otra carcajada. Tanto el actor como el director, y el nuevo estudio saben que han dado con la tecla: un tono humorístico creado por el detective y los personajes principales que funciona tan bien como en la primera y que nunca nos cansaremos de ver.
Entrando en un breve resumen de la premisa (sin spoilers por supuesto), Glass Onion nos sitúa en un nuevo reto para el detective Benoit Blanc. En una remota isla propiedad de un magnate de la tecnología y rodeado por su grupo de amigos, el detective deberá averiguar por qué razón ha llegado hasta ahí, y resolver el misterio que se oculta detrás de todo ello.

El humor solo funciona si hay buena química entre el reparto
Y es que si al increíble dúo formado por Daniel Craig y Rian Johnson le añades el resto del elenco, se crea un cóctel explosivo. No únicamente por los nombres y el nivel actoral, sino por la capacidad de Rian para construir personajes utilizando moldes ya vistos pero buscando reinventarse, siempre aportando cada uno un poco más de lo que se espera de ellos. Kate Hudson y Dave Bautista funcionan más allá del alivio cómico, Kathryn Hahn y Leslie Odom Jr le aportan seriedad pero también el punto de locura necesaria, y Edward Norton es el multimillonario excéntrico / hippie / coach / visionario que todos conocemos. Si bien es cierto que la película puede echar en falta un elemento de conexión entre el detective y el resto de personajes como lo fue Ana de Armas en la primera, la interacción entre estos es suficiente, y añadiendo el factor sorpresa de Janelle Monáe, todo funciona y encaja como un puzzle perfecto.
Daniel Craig es la cara de estas nuevas historias que prometen seguir sorprendiéndonos, pero nadie imagina un misterio de ‘Knives Out’ si Rian Johnson tras las cámaras y el guion. Según el propio director, parece que tenemos Benoit Blanc para rato, y aunque ya dejamos atrás hace años los últimos grandes proyectos de Sherlock Holmes y no se consiguió la consagración de Hércules Poirot en el cine, los fans del misterio pueden estar tranquilos.






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