En un fin de semana marcado por la celebración del amor en todas sus formas, llega a los cines Como cabras (Tyree Dillihay, Adam Rosette; 2026), una de las películas más esperadas del año por los amantes del baloncesto, que apuesta por la pasión deportiva, la amistad y la superación personal.
La historia sigue a Will, una pequeña cabra con un gran sueño: jugar al rugebol, un deporte mixto, de contacto y alta intensidad, muy similar al baloncesto. La llegada del protagonista al equipo profesional de su ciudad, el cual no está pasando por su mejor momento, no despierta mucho entusiasmo entre los compañeros y compañeras, especialmente en la MVP, que no apuesta por una “cabrita” en un entorno dominado por los animales más rápidos y feroces del mundo. Sin embargo, Will está decidido a demostrar que el tamaño no define el talento.
El elenco original cuenta con las voces de actores y actrices tan reconocidos como Caleb McLaughlin y David Harbour (Stranger Things, Hermanos Duffer, 2016-2025) o Nicola Coughlan (Los Bridgerton, Chris Van Dusen, 2020-). A ellos se suman auténticas leyendas de la NBA como Stephen Curry (que además es productor) o Dwyane Wade, así como figuras destacadas de la WNBA como A’ja Wilson o Angel Reese. El doblaje en español no se queda atrás con esta fórmula, ya que encontramos voces de actores como Leo Harlem o Álex González, que comparten protagonismo con jugadores como Juancho Hernangómez.
Como la propia película se encarga de recordar en cada promoción, detrás del proyecto se encuentran artistas que han trabajado en películas como Las guerreras K-pop y Spider-Man: Cruzando el Universo. A pesar que Como cabras no alcanza el nivel de excelencia de estas, su animación resulta notable. Destacan especialmente los fondos de estilo acuarela y las escenas de juego, llenas de dinamismo y energía, así como las diferentes canchas en las que compiten los protagonistas, que pueden recordar a los circuitos de Mario Kart por su creatividad.
En cuanto al humor, la película combina con acierto chistes, referencias y guiños al mundo animal y del baloncesto en una fórmula que remite a títulos como Zootrópolis (Byron Howard, Rich Moore, Jared Bush; 2016) o Space Jam (Joe Pytka, 1996). El uso de un vocabulario muy actual, cargado con jerga de internet, forma parte del tono desenfadado de la propuesta, aunque puede resultar en ciertas ocasiones algo excesivo o forzado.
No podemos finalizar sin mencionar los distintos temas que plantea la película. Como podemos deducir, gira principalmente en torno a las opiniones sobre las diferencias físicas y la necesidad de demostrar la valía para ganarse el respeto de los demás, donde el esfuerzo y la constancia es imprescindible. Sin embargo, la presión de la afición no se limita a la vida del protagonista, sino que también está presente en el resto de jugadores, reflejándose en críticas hacia leyendas que ya no rinden como antes, o en el impacto de los comentarios en redes sociales.
En definitiva, Como cabras consigue ser una propuesta muy entretenida, que, sin salirse de los márgenes de una historia clásica de superación, logra conectar con el público gracias al humor, su atractivo visual y un claro mensaje sobre creer en uno mismo y trabajar en equipo.
Estreno el 13 de febrero.





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