Regreso al Futuro‘ se reestrena en cines en España y en otros lugares del mundo después de 40 años de su estreno. Pero, ¿cómo ha envejecido hoy en día este gran clásico del cine de ciencia ficción? Acompáñanos en esta retrocrítica a descubrirlo.

Regreso al Futuro‘ es uno de los mayores hitos del cine los 80. Dirigida por Robert Zemeckis [‘Forrest Gump, ‘Polar Express’], producida y apadrinada por Steven Spielberg [‘E.T., el extraterrestre’, Indiana Jones y la última cruzada’]. Cuenta en su reparto con actores del calibre Michael J. Fox como Marty McFly {‘Teen Wolf’], y Christopher Lloyd [‘La familia Addams’, ¿Quién engañó a Roger Rabbit?] como el doctor Emmet Brown (Doc Brown), Lea Thompson [‘Howard el pato’] como Lorraine Baines, Crispin Glover [‘Dead Man’] como George McFly, Claudia Wells [‘Alien Armageddon’] como Jennifer Parker, y Thomas F. Wilson [‘April Fool’s Day’] como Biff Tannen.

Después de 40 años, años de su estreno, he de decir que me ha sorprendido lo bien que ha envejecido la película. No sólo visualmente, que sigue siendo sorprendente todavía hoy en día. Sobre todo, a nivel de ritmo y trama.

La trama no es muy complicada. Marty y Doc hacen un experimento de viaje en el tiempo con un DeLorean, Doc es acribillado por unos terroristas, y Marty, al tratar de escapar de los terroristas. Este acaba viajando 30 años en el pasado, donde con ayuda de un joven Doc tiene que tratar de volver a casa, al futuro, a 1985. Se hace un muy buen balance entre el suspense por ver si Marty y Doc conseguirán lograr su objetivo, con una poderosa bis cómica a raudales.

La película está plagada de escenas cómicas, pero no se sienten nada forzadas, ni mucho menos, la gente no paraba de reírse en la sala de cine. En ese sentido, una de las tramas secundarias que va creándose en la cinta, hasta ser la co-principal junto al viaje en el tiempo. Es arreglar una catástrofe espacio temporal en la que Marty ha estropeado lo que originalmente era el proceso de enamoramiento de sus padres, pudiendo borrar de la existencia a él y a su hermanos.

En este sentido, el hecho de ver como la madre de Marty, Lorraine, inconscientemente, se está enamorando de su hijo, y este intenta que su padre, George, enamore a su madre. Es muy gracioso, y no es muy desagradable, lo cual, como cineasta probablemente sea muy díficil de conseguir. Cabe añadir también que muy dificilmente podria hacerse algo asi en una cinta para todos los publicos hoy en dia.

Junto a Lorraine y George también aparece en escena Biff, el «chico bully» del instituto de Hill Valley, que trata de aprovecharse constantemente de un ingenuo y cobarde George. El contraste entre Marty y su padre funciona muy bien, ya que la forma en la que le planta cara a Biff y le humilla en repetidas ocasiones es muy graciosa. Eso trae consigo escenas potentes (como la del monopatín) y acaba siendo una gran adición a la trama. El desarrollo de cómo George coge agallas para plantar cara a Biff y besar a Lorraine, hace mucho más redonda la película, e incluso influye en el futuro de los personajes en el «nuevo presente».

A un lado esto, la ambientación de los años 50 y de los 80 respectivamente está magistralmente hecha. El contraste entre una época y otra, en la ropa, coches, el instituto, e incluso la forma de pensar (especialmente con el tema sexual o de las relaciones románticas). Así, ayuda al espectador a vivir la película y a sentirse como si verdaderamente hubiese habido un viaje en el tiempo. Es prácticamente perfecta, y contrasta mucho con la que vemos al principio de la película en los años 80.

Se respetan todas y cada una de las ideas que uno podría tener sobre aquella década: desde los coches, pasando por los teléfonos, continuando por la ropa y llegando hasta la música. No se queda atrás el icono de esta película: el DeLorean. Ese coche que todos hemos querido tener después de ver esta película es el objeto que mueve la trama, generando los viajes en el tiempo, y algunos de los problemas de Marty en el pasado. Sus luces, su pantalla de las fechas del viajes, y el «condensador de fluzo», son ya elementos icónicos que han calado fuertemente en la cultura popular.

De todas manera, pese a que, como acabamos de comprobar el apartado artístico es prácticamente impecable, hay un fallo que no pasa desapercibido en este revisionado: la apariencia de Doc en el pasado. Y es que, Doc Brown se ve prácticamente igual 30 años antes que después, solo con ligeros cambios en la extensión del pelo. Es un rejuvenecimiento muy poco realista y muy poco convincente, aunque, generalmente, se suele pasar por alto. También hay que entender la película en su contexto: no habían capacidades de rejuvenecimiento como las hay hoy en día (especialmente las digitales) y probablemente no querrían que otro actor interpretara a Doc joven.

Respecto a la música, la ya mítica banda sonora de Alan Silvestri sigue siendo magistral. Hace sentir la magia del viaje en el tiempo, Silvestri, en el momento en el que la compuso, sin duda plasmó la magia de la película en notas musicales, pudiendo llegar a poner los pelos de punta en algunos ratos, en especial, en las escenas del DeLorean. Podemos mencionar algunas de las canciones que se utilizan en el filme, que ayudan a meterse en la ambientación de las épocas que se representan, y que están bastante asociadas a esta cinta en el imaginario colectivo, como ‘Back In tIme’ [Huey Lewis and the News] o ‘The Power of Love’ [Huey Lewis and the News]; ambos temas originales de esta película.

En resumen, ‘Regreso al Futuro‘ sigue siendo una película fantástica, y que se sigue disfrutando casi tanto como cuando salió hace ya 40 años. Su música, su ambientación, su vestuario, sus interpretaciones, su trama, y su originalidad siguen sientiéndose maravillosas. No por nada es una de las franquicias más icónicas de las últimas décadas.

¿Y a ti? ¿Qué te ha parece ‘Regreso al Futuro‘? Estaremos encantados de que nos dejes tu opinión de manera respetuosa en los comentarios. Gracias por leer esta crítica y análisis con spoilers.

Créditos a IMDB

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