La nueva película de Superman dirigida por James Gunn desató una polémica debido a las palabras de su director y parte del elenco. Además, parte de la trama presentada ha sido señalada, y es que sectores conservadores acusaron al filme de imponer una visión progresista bajo el lema woke. De forma paralela, defensores del personaje resaltan su historia original como paradigma de bondad y esperanza. Por ello, analizaremos el conflicto imaginario de Boravia y Jarhanpur con eventos reales, la dimensión migratoria de Kal-El, el legado moral de Superman y el debate sobre su supuesta carga política.

Poster Oficial de Superman

Para ello, debemos conocer su nacimiento originado por el periodista y guionista Jerry Siegel y el dibujante Joe Shuster. Ambos presentaron a Superman en 1938, en una época marcada por crisis económica y ascenso de regímenes autoritarios. Y es que, sus creadores provenían de familias de inmigrantes judíos que escaparon de la persecución en Europa, lo que les inspiró a diseñar a un héroe nacido en otro planeta cuyo propósito radica en defender a los débiles. Le hicieron reconocido como el “campeón de los oprimidos”, reflejando con ello un anhelo por reforzar valores humanos ante abusos de poder.

Entonces, Superman (James Gunn, 2025) presenta a Boravia como nación poderosa aliada de Estados Unidos y a Jarhanpur como territorio desprotegido y pobre. Esta dualidad remite al enfrentamiento entre Israel y Gaza, aunque el cineasta niega toda alusión directa a Oriente Medio. Pero el desequilibrio de fuerzas presentado en la película recuerda invasiones históricas, como la de Polonia en 1939 y la agresión a Ucrania en 2022. Además, la venta de armamento a Boravia por parte de Lex Luthor añade un componente de manipulación política, junto a una puesta en escena que genera cuestionamientos sobre soberanía y responsabilidad humanitaria. Todo esto defendido por Gunn, al señalar que su guion explora la moralidad y bondad más allá de geopolítica estricta.

Escena del trailer oficial de Superman

La película en gran parte respeta el origen de Kal-El al provenir de Krypton con una misión que encuentra sentido en el corazón de Kansas y es adoptado por una pareja rural. Impulsa la metáfora de inmigración que subyace en todo cómic del personaje. En una entrevista con The Sunday Times, James Gunn señaló que Superman representa “la historia de Estados Unidos: un inmigrante que llegó de otro planeta y se integró a la comunidad”, con este planteamiento supera la mera fantasía para proyectar temas de inclusión y convivencia.

Otro aspecto, es la bondad que ha permanecido como pilar inalterable del carácter de Superman, incluso en entregas previas con tonos más oscuros, como Man of Steel (Zack Snyder, 2013), su rechazo de la violencia injustificada constituyó su seña de identidad. En esta nueva versión, la confrontación con Luthor despliega el enfrentamiento entre poder y política, en consecuencia, Gunn afirmó que “siempre surgirán voces que se ofendan al hablar de bondad. Que así sea». Ese desafío plantea que la verdadera fuerza reside en la compasión inquebrantable de nuestro héroe cosa que vemos en una escena con el personaje de Mali.

Panel de Superman Smashes the Klan #2

Además, medios alineados con la derecha difundieron el lema Superwoke para denunciar supuesta propaganda ideológica. En un segmento de Fox News, mencionan la capa de Superman con el logotipo de MS-13, en referencia a la inmigración. Esa satirización busca desacreditar la defensa de los derechos humanos y la solidaridad, junto a publicaciones digitales de otros medios y personas coincidieron en que el filme sacrifica acción por discursos sociales. Sin embargo, varios fans y especialistas recordaron que la crítica social forma parte de la tradición narrativa de Superman.

Mientras, personajes como Dean Cain, quien interpretó a Superman en la serie Lois & Clark (1993-1997), censuró el enfoque migratorio de Gunn, al afirmar que ese giro podría restar público y dañar la recaudación y señaló que el hombre de acero para él es “verdad, justicia y estilo de vida americano”, no “un mejor mañana”. Por su parte, Gunn defendió su postura política al argumentar la urgencia de rescatar la bondad humana, al agregar que el héroe siempre reflejó el espíritu de un forastero que abraza valores universales; por lo que esta confrontación verbal exhibe la tensión entre tradición y nuevas lecturas del mito.

Portada variante de The Warworld Saga, Action #1039

En perspectiva, la etiqueta woke resulta contradictoria si se considera la mitología del personaje desde su creación. Superman encarnó al emigrante noble que supo combatir la xenofobia, defiende a las personas más vulnerables y para él todo ser vivo es igual de importante, conserva su esencia: un defensor de la humanidad sin condiciones. En contraparte, Deadline mencionó que el clima político actual de Estados Unidos influye en la percepción global de la película, ya que sectores de Europa y América Latina expresaron su rechazo ante un héroe asociado al intervencionismo de Washington.

Por ende, Superman en su primer fin de semana alcanzó 220 millones de dólares a nivel global donde gran parte de su taquilla provenía de EEUU. Sin embargo, su acogida fuera del país mostró resistencia ya que diferentes audiencias cuestionaron la representación del patriotismo y su potencial mensaje político. Algunos analistas consideraron que la polémica generó atención mediática, a la vez que polarizó la crítica fueron de sitios especializados como Rotten Tomatoes, aunque gracias a David Corenswet y Rachel Brosnahan lograron equilibrar la narrativa con sus actuaciones de Superman/Clark Kent y Lois Lane que rescatan el valor humano.

Portada variante de Superman #27 por Rachael Stott

Superman retorna con un guion capaz de estimular debates sobre ética, migración y poder, aun con una controversia woke que no distorsiona su legado, sino que lo pone a prueba en sociedades divididas. Con ello, el personaje persiste como emblema de bondad y sacrificio por los desposeídos. En última instancia, la clave reside en reconocer que “verdad, justicia y un mejor mañana” constituye una extensión natural de su tradición histórica.

Entonces, finalizaremos con las palabras del actor Cooper BarnesCaptain Man en la serie Henry Danger– publicadas en su cuenta de Instagram, «No es que Superman se haya vuelto woke, es que los miembros más insoportables de la sociedad decidieron que la bondad y la empatía son sus enemigos mortales».

Portada del comic Kingdom Come

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