La respuesta de Marvel Studios a todos sus detractores

Thunderbolts* (Jake Schreier, 2025) es una película meticulosamente planeada para jugar con las expectativas de los fanáticos más críticos del universo cinematográfico de Marvel en los últimos años. Se propone la difícil tarea de dar profundidad a personajes muy secundarios, justificar un aspecto visual grisáceo y generar emoción sobre lo que está por venir. Lo logra con creces.

La primera vez que se anunció una cinta protagonizada por dos copias del Capitán América, un personaje cuya principal habilidad es copiar las de otros y la villana con la habilidad más interesante pero menos aprovechada de la saga, parecía que la responsabilidad de atraer al público quedaría en manos de Yelena Belova y Bucky Barnes.

Pero parece incluso meta como la película comienza con su protagonista preguntándose cuál es su lugar en este mundo, intentando recobrar el sentido en su vida luego de haber perdido el rumbo. La escena de apertura ya da pinceladas de lo consciente de sí mismo que se siente Marvel y la escena más criticada de Black Widow (Cate Shortland, 2021) debido a su cuestionable CGI pasa completamente al olvido cuando se vea a Florence Pugh saltando del segundo edificio más alto del mundo sin ningún retoque digital.

El aspecto visual grisáceo de la cinta está perfectamente justificado debido a la ambigüedad moral de sus protagonistas y es sumamente interesante como estos van cuestionando sus acciones a medida que la trama avanza. En más de una ocasión hablan entre ellos y se preguntan “¿Cómo estás?” . Este detalle ya los vuelve personajes mucho más tridimensionales de lo que eran antes. Cada conversación es elevada debido a las buenas interpretaciones del cast.

El simple hecho de traer de regreso a Hannah John-Kamen como Ghost en lugar de inventar un personaje nuevo que compra la misma función ya es un plus al igual que con Wyatt Russell como John Walker, uno de los mejores elementos de The Falcon and the Winter Soldier (Malcolm Spellman, 2021) aquí está todavía mejor y genera una sorprendente empatía con el espectador.

Florence Pugh y Sebastian Stan han gozado de mucho éxito fuera de Marvel y se han labrado un nombre en Hollywood, por lo que no es sorpresa que estén a la cabeza de la promoción en esta ocasión. Yelena es posiblemente el mejor personaje del MCU actualmente y esta película solo lo reafirma, mientras que el Soldado del Invierno es bueno en dosis pequeñas.

Aunque las verdaderas sorpresas a destacar son David Harbour y Lewis Pullman. Red Guardian es más que un simple alivio cómico, se convierte en el compás moral de la protagonista mientras ella está completamente enfocada en proteger a Bob, personaje que Pullman interpreta con maestría balanceando perfectamente las facetas de víctima y victimario.

A diferencia de otras populares cintas sobre anti héroes formando disfuncionales equipos, Thunderbolts* no marca la primera aparición de la mayoría de sus protagonistas. Logra la difícil tarea de darles trasfondo cuando antes habían quedado en el olvido. Una buena película puede balancear un acertado comentario social sobre la importancia de la salud mental y sentar las bases para los próximos proyectos de su universo. Aquí un claro ejemplo.

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