Madrid ha acogido este pasado 21 y 22 de marzo la primera edición de Aulafilmfest, la gran fiesta del cine infantil y juvenil, una iniciativa en colaboración con distintas entidades que contribuyen a democratizar el acceso y descubrimiento del valor cultural del cine, cuyo objetivo es reconocer y reivindicar la importancia de la transmisión de la cultura del cine desde la escuela.
La programación del festival ha sido diseñada para acercar el cine a distintos públicos, de manera que cada día las actividades y proyecciones han estado dirigidas a un colectivo concreto: el primer día, a centros escolares, permitiendo que estudiantes de diversas edades disfrutaran de películas y cortometrajes seleccionadas especialmente para ellos, además de participar en dinamizaciones educativas; mientras que el segundo día, las producciones audiovisuales y los talleres han estado destinadas a las familias; fomentando así el amor por el cine en un ambiente lúdico y participativo.
Los asistentes han podido disfrutar de largometrajes como Flow. Un mundo que salvar (Gints Zilbalodis, 2024), la ganadora al Óscar como mejor película; Mi vecino Totoro (Hayao Miyazaki, 1988), un clásico del Studio Ghibli; El hombre elefante (David Lynch, 1980), como homenaje al reciente fallecido director; o El mago de Oz (Victor Fleming, 1939), título de culto elegido para cerrar la programación.
Desde Mediaverso hemos tenido la oportunidad de asistir al preestreno de Mi vida a lo grande (Kristina Dufková, 2024), ganadora del premio Europa Film Festivals en el 62º Festival de Gijón, que se estrena el próximo 25 de abril en cines. Adaptando el libro La vie, en gros de Mikaël Ollivier y habiendo esperado más de diez años para ver la luz, nos encontramos con una historia realizada en stop-motion con títeres, como guiño a la tradición del país de origen de la directora -República Checa-, aunque en ocasiones se mezcla con animación en 2D en aquellas escenas imaginadas por el protagonista, creando un contraste visual que refuerza su mundo interior.
Con una base musical, la película aborda de manera irónica y cruda temas como Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), la gordofobia y el acoso escolar. A través de la vida de un chico de 12 años y entornos cotidianos, se muestra cómo el protagonista experimenta su relación con su cuerpo y cómo es tratado por los demás. Por otro lado, la historia destaca la importancia del entorno cercano y el apoyo profesional para afrontar estas dificultades, así como otros aspectos de la adolescencia, como son los cambios físicos, la transición al instituto, el despertar hormonal con los primeros enamoramientos y situaciones complejas en el contexto de una familia divorciada.
Fuente: Página de IMDb de Zivot k sezrání
Entre los cortometrajes y mediometrajes, han destacado títulos como Matilda (Irene Iborra, Eduard Puertas, 2018), sobre superar el miedo a la oscuridad para explorar la imaginación a través de las sombras, One small step (Bobby Pontillas, Andrew Chesworth, 2018), dedicado a las personas que nos ayudan a cumplir nuestros sueños; o El dragón Zog (Max Lang, Daniel Snaddon, 2018), en cuyo elenco encontramos las voces de reconocidos actores como Kit Harington. Este último corto mantiene fielmente el formato del cuento en el que está basado, respetando su estructura narrativa y su estilo visual, de manera que da la sensación de estar dentro de un relato oral. A través de la historia de un dragón patoso, una princesa que no quiere ser rescatada y un caballero con poca vocación para la lucha, invita al público a reflexionar sobre la valentía de seguir el propio camino lejos de los roles esperados.
En definitiva, Aulafilmfest se ha presentado como una gran iniciativa para demostrar el potencial del cine como herramienta educativa y su papel en la formación cultural y emocional de las nuevas generaciones. ¡Por muchas más ediciones!






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