Ya iba tocando una película dramática y no en formato documental, de la gran artista María Callas.
Pablo Larraín (conocido por Spencer, 2021 y Jackie, 2016) nos trae a la pantalla este biopic de cómo fueron los últimos días de la famosa soprano cantante de ópera más conocida del último siglo; la Divina Callas, en su apartamento de París.
Se nota la fijación y el cariño del director por las figuras femeninas del siglo XX, pues no es la primera vez que hace una película sobre una de ellas: Spencer va de Lady Di, y Jackie de Jacqueline Kennedy.
La película no solo nos habla de sus últimos días, pues va viajando por los recuerdos de la artista desde la infancia hasta su relación con Onassis y de su constante lucha contra su enfermedad, su soledad y sus inseguridades.
Tenía mis dudas sobre la interpretación de la famosa Angelina Jolie (Maléfica, 2014, Aquellos que desean mi muerte, 2012); ya que sus películas suelen tener un registro bastante diferente. Pero lo ha hecho tan bien que no tengo ninguna queja sobre ello. Te crees que es Callas, tanto por su voz (ya fallando como lo estaba en sus últimos días)como por su forma de llevar el personaje.
Tampoco se quedan cortos los actores que hacen de sus trabajadores, la brillante Alba Rohrwacher (La Amiga Estupenda, 2018-2024, Lázaro Feliz, 2018) y Pierfrancesco Favino (El Conde de Montecristo, 2024) quienes saben interpretar muy bien tanto el aprecio como la incomodidad de la situación que está pasando nuestra protagonista.
No sabría identificar por qué, pero aunque no fuera la intención, la película tiene un toque algo lúgubre y pavoroso. Quizás sean por los escenarios propios del rococó y por la situación extraña de una Callas sin apenas fuerzas, delgada, en sus últimos días de vida. Transmite inquietud, fragilidad y un sentimiento de vacío extraño que el director no ha conseguido en sus otras películas.
Te hace ver que detrás de la artista, generacionalmente glorificada, había una mujer con deseos, manías, vicios… Que tenía mucho más que dar, pero no pudo. Te trae a la persona que era, no tan solo a su imagen de ángel puro con una voz divina que hace llorar hasta a los dioses.
Lo único negativo que puedo decir es que, la película, pese a tener buen ritmo, se puede hacer algo larga y lenta, sobre todo si no te gusta la ópera y que no profundiza demasiado en por qué pasa lo que pasa y por qué la protagonista está así. Si eres como yo, una vez acabada la película, buscarás la información que falta por tus propios medios.
¿La recomiendo? Está bien, te guste o no te guste la artista María Callas siempre es bueno tener un poco más de cultura general y además, es una película que te sorprenderá. Y, ¿quién sabe? Si no escuchabas su música, quizás ahora te pongas a hacerlo.






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