¿Es el enemigo? (Alexis Morante, 2024) es la película biográfica de uno de los cómicos más eminentes de la historia de España, Miguel Gila, que pasó a la historia por su famoso monólogo de la guerra.
La película narra la historia de Gila en su juventud, en la que se vió arrinconado por la Guerra Civil Española. Una vez alistado en el ejército de la II República, Gila y su amigo Pedro son mandados al frente a luchar contra el bando sublevado. Durante su estancia en el ejército dará con un sin fin de personajes en ambos bandos, conocerá la cara más cruda de la guerra, y cuestionará constantemente los porqués del conflicto. Todo esto con su visión ingenua, cargada de emoción y, sobre todo, de su humor.
Este retrato biográfico del humorista madrileño, se une a la corriente de biopics predominante en el cine actual. En este caso, en el ámbito español y del humor. Ya pudimos ver el excelente retrato realizado por David Verdaguer en Saben Aquell (David Trueba, 2023) del célebre humorista catalán, Eugenio, por lo que la película de Gila, podría sentar otro precedente biográfico a la par que humorístico.
A los mandos del proyecto encontramos a Alexis Morante, cuya única experiencia en ficción fue El universo de Óliver (Alexis Morante, 2022). Se trata de un director especializado en videoclips y en documentales sobre personajes icónicos del panorama musical español como Héroes del Silencio, Camarón, Enrique Bunbury o David Bisbal. Teniendo en cuenta este bagaje, podríamos decir que Morante es un director hecho por y para el homenaje, una baza a tener en cuenta a la hora de realizar una ficción biográfica, como es el caso.
El retrato y el respeto hacia la figura de Gila son palpables en toda la película, resultando en una retahíla de gags que resultan en carcajadas dentro de la sala. Teniendo en cuenta que hacer comedia es de las cosas más complicadas dentro del cine, y que los biopics suelen tener ese carácter dramático, Morante logra hacer comedia en base al drama, una gran labor de gestión de un personaje ya construido.
La elección del actor que encarna a Gila es, en cierto modo, sorprendente. Se trata de Óscar Lasarte, que, a pesar de no gozar de una larga trayectoria frente a las cámaras, es un consumado cómico de stand-up. A mi parecer, ¿quién mejor que un cómico para hacer de uno de los mejores cómicos? El resultado es más que notable, ya que nos ofrece un retrato desenfadado, cómico (valga la redundancia) y por momentos dramático sin entrar en lo lacrimógeno. Lasarte muestra un sinfín de gracietas de ese humor bélico característico de Gila de una manera natural y espontánea, por lo que su trabajo es de aplaudir.
Por otro lado, Lasarte estará acompañado de actores secundarios muy conocidos en el panorama cinematográfico español que le servirán de apoyo a lo largo de la película. Ofrecerán un amplio catálogo de personajes que formaron parte de la vida del cómico, protagonizando episodios como el de su fusilamiento y ofreciendo al espectador tanto risas como lágrimas. Entre los nombres destacan Natalia de Molina, una habitual en las galas de los Goya, con 2 cabezones en su palmarés, Adelfa Calvo, Salva Reina o Vicente Romero, cuyos respectivos personajes dan chispa a la película y permiten su desarrollo narrativo.
Para concluir, decir que la película logra su objetivo, que es hacer un alegato en contra de la barbarie causada por la guerra sustentado en el humor, ya que Gila lo empuñará como arma poniendo de manifiesto lo absurdas que son las guerras y el sufrimiento que infligen sin entender de bandos. Un largo para todos los nostálgicos de esos cómicos que nos hacían olvidar momentáneamente nuestros problemas y llenaban nuestra vida de sonrisas y carcajadas.
La tendréis en cines a partir del 13 de diciembre. Disfrutadla.








Deja un comentario