Los Radley (Euros Lyn, 2024), es la nueva película de Euros Lyn, protagonizada por Damian Lewis y Kelly MacDonald.
La película nos permite asomarnos a la vida de los Radley, una familia aparentemente perfecta que vive en un buen barrio, tienen empleos estables, los hijos van a un buen colegio… En esta idílica atmósfera existe una pequeña pega, que todos los miembros de la familia son vampiros, pero no vampiros cualquiera, son vampiros abstemios que, por salvaguardar a la propia familia, renuncian a lo que les caracteriza, chupar sangre. En este contexto, recibirán la visita de un pariente que, al no seguir el modo de vida de los Radley, desestabilizará al núcleo familiar.
El film está dirigido por Euros Lyn, director británico cuyos inicios se remontan a la dirección de episodios pertenecientes a la ficción de viajes en el tiempo por excelencia: Doctor Who (Russell T. Davies, 2005-?). Su carrera se centra en gran parte en las series británicas como Sherlock (Steven Moffat, Mark Gatiss, 2010–2017), Broadchurch (Chris Chibnall, 2013-2017) o la más reciente Heartstopper (Alice Oseman, 2022-?); sin olvidar su implicación en la fantástica distopía tecnológica Black Mirror, dirigiendo ese capitulazo que es Black Mirror: 15 millones de créditos (Euros Lyn, 2011).
La película consiste en una comedia negra de vampiros, algo que está a la orden del día con Lo que hacemos en las sombras (Taika Waititi, Jemaine Clement, 2014) y la serie homónima Lo que hacemos en las sombras (Jemaine Clement, 2019-2024). Aborda de manera directa todos los tópicos y clichés clásicos de los vampiros que hemos podido ver en otras películas del género o en obras literarias vampíricas. Una estructura básica de esta película es el dilema moral sobre si beber sangre o no beberla, evocando directamente a Louis du Pont du Lac de la esencial novela vampírica de Anne Rice, Entrevista con el vampiro. También contiene toques melodramáticos que incluyen los clásicos problemas y dramas familiares y la crisis de identidad. Esto último es lo que puede llegar a hacer este film un poco más distinto a otras películas de vampiros.
A pesar de incluir toques melodramáticos a los vampiros y que puede gustar a los amantes de los vampiros, se trata de una película bastante sencilla y predecible en la que, personalmente, creo que se podría haber arriesgado bastante más para hacerla, por lo menos, un poco más impactante. La trama es bastante corriente y discreta, además de que se desaprovechan determinadas subtramas que, o bien no se desarrollan en demasía, o no están del todo bien construidas, a excepción de la subtrama del menor de los hijos de los Radley, que es un lo que me ha llegado a enganchar verdaderamente a la película junto con la presencia de este extraño pariente de los Radley, que voy a mantener el secreto con respecto a su identidad y su intérprete para no chafaros la sorpresa.
Damian Lewis es un actor al que estamos muy acostumbrado a ver en series de televisión, destacando sus papeles en la ficción bélica Hermanos de sangre (Stephen Ambrose, 2001), ese thriller de espionaje que es Homeland (Howard Gordon, Alex Gansa, Gideon Raff, 2011-2020), siendo el papel que le encumbró, ya que le granjeó un Globo de Oro al mejor actor en una serie dramática en 2013, o Billions (Brian Koppelman, David Levien, Andrew Ross Sorkin, 2016-2023). También destaca el hecho de que interpretara al gran Steve McQueen en esa ficción que relata la atmósfera de la transición entre los años 60 y 70 que nos ofreció Quentin Tarantino en Érase una vez en… Hollywood (Quentin Tarantino, 2019). Su presencia en la película es en cierto modo interesante, ya que nos ofrece una doble cara sobre el vampirismo, que implica ese dilema shakespeariano de si chupar sangre o no. Decente.
Por otro lado, tenemos a la siempre eficiente Kelly MacDonald, con la que nos hemos familiarizado en muchas películas de sobra conocidas como sin ir más lejos su debut en la gran pantalla, nada más y nada menos que Trainspotting (Danny Boyle, 1996), tras la que ha hecho innumerables trabajos como Gosford Park (Robert Altman, 2001), La niñera mágica (Kirk Jones, 2006), No es país para viejos (Joel Coen, Ethan Coen, 2007) o la más reciente El arma del engaño (John Madden, 2021). También destacar su gran papel en la serie de gángsters Boardwalk Empire (Terrence Winter, 2010-2014), un imprescindible. En Los Radley, como en la gran mayoría de sus trabajos, no desentona.
Para concluir, Los Radley es una película que es posible que logre convencer a los amantes de las películas de vampiros. En mi caso, le pido un poco más de audacia, ya que al ser tan comedida, se me hace por momentos tediosa, a pesar de unas actuaciones decentes. El hecho de que sea de vampiros no garantiza el éxito, creo hay que exigirle un poco más, ya que hace que la película carezca de fuerza y pase a convertirse en “una más de vampiros”.








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