Volviendo a la fórmula para reinventar a un icono
Batman Caped Crusader (Bruce Timm, 2024) intenta reinventar el mito del murciélago, adaptando su versión original de 1939, pero optando una vez más por el legendario diseño que lo volvió un icono de la animación en los años 90. El equipo creativo de primer nivel con el que cuenta esta serie se convierte en una espada de doble filo, porque las expectativas de cualquier fanático del caballero de la noche no son fáciles de satisfacer y así lo demuestra esta primera temporada.
Por más de 30 años Batman: The Animated Series (Bruce Timm y Eric Radomski, 1992-1995) se ha consolidado como el producto más influyente en el legado del mejor detective del mundo, por lo que es lógico que sus principales artífices, continuaron desarrollando aquel universo compartido por varios años. Sin embargo, en esta ocasión, únicamente Timm está involucrado y se nota, porque más allá de contar con su excelente arte y diseños de personajes, la serie no tiene un guion lo suficientemente sólido en sus episodios independientes o arcos argumentales completos.
De alguna forma J. J. Abrams ha regresado a una franquicia preexistente que también cuenta con un fandom muy acérrimo, al igual que Star Wars. Pero para su suerte no está solo, porque con The Batman (Matt Reeves, 2022) surgió un nuevo director que demostró comprender perfectamente al personaje, especialmente su faceta detectivesca. Y si bien se siente como si estos nombres únicamente fueron agregados a los créditos para vender el producto con mayor facilidad, es positivo tenerlos a bordo como productores, manteniendo así una sinergia con la versión cinematográfica actual del personaje.
Lamentablemente, Caped Crusader a veces puede caer en lo genérico y, si bien en los 90 funcionó tener una serie episódica, para facilitar las repeticiones en televisión, ahora se trata de un producto que se emite en Prime Video, plataforma de streaming que decidió estrenar los 10 episodios en un mismo día. Por lo que el público objetivo, fanáticos de la serie original, quedarán decepcionados si esperaban encontrar un misterio que Batman resolviese a lo largo de la primera temporada. Aquí veremos muchas historias autoconclusivas que quedan en el aire.
Un punto a favor de la serie es su atrapante atmósfera, acompañada de una muy acertada banda sonora y un elenco de voces en inglés que encajan a la perfección con estas reinterpretaciones de los personajes. Está muy bien conseguida la mezcla entre animación 2D y CGI, especialmente en las secuencias de acción y persecuciones en auto. Batman no cuenta con tanta tecnología como de costumbre debido a la época, por lo que deberá apoyarse en su ingenio y aliados para resolver los distintos casos y atrapar a los villanos que aterrorizan la ciudad de Gotham.
Con una nueva serie siempre vendrán nuevas versiones de míticos personajes. Por supuesto que Harley Quinn y su alter ego tenían que estar presentes, a pesar que la paleta de colores no le favorezca demasiado. Harleen en esta ocasión será la psicóloga de Bruce Wayne y tendrá una relación con Renée Montoya, obviando al Joker. El cambio puede sentirse sumamente drástico al inicio, pero es funcional para la trama a pesar que en algunos de los episodios la edición o el diálogo no acompañan muy bien a la narrativa, lo que genera situaciones realmente incómodas. A continuación algunos ejemplos:
En inglés, The Penguin no tiene género, y en lugar de mantener la sorpresa del cambio de sexo del personaje por unos instantes, luego de ser mencionada por primera vez la villana aparece en pantalla inmediatamente. Así mismo, la primera vez que Bruce conoce a Selina él menciona que las joyas suelen desaparecer cuando ella está cerca. Si bien es entretenido ver nuevas versiones de estos icónicos personajes, los cambios no los vuelven lo bastante interesantes y es imposible no compararlos con la serie original.
Los episodios de 20 minutos son entretenidos en su mayoría, especialmente aquellos que intentan conceptos nuevos y sobrenaturales no muy explotados anteriormente en animación, tales como la villana Nocturna y Gentleman Ghost. No es la primera vez que Batman trata con amenazas sobrenaturales, pero en otras ocasiones llega a parecer forzado.
En este caso el fantasmagórico villano no es más que un vulgar ladrón, por lo que no se sale de la zona de confort de Batman, además el episodio desarrolla muy bien la relación entre Bruce y Alfred encaminándola hacia el final. Por otro lado la malévola niña decide absorber la energía de otros pequeños huérfanos, situación con la que Batman también puede empatizar y es satisfactorio verlo triunfar.
Afortunadamente el tratamiento que se le da a Harvey Dent en el último episodio consigue que la temporada se pueda ver con mejores ojos en retrospectiva, debido a que proporciona un desarrollo similar al visto en The Dark Knight (Christopher Nolan, 2009). Es lo suficientemente diferente como para ser fresco e interesante, especialmente con la cercanía que adquieren Bruce y Alfred. Igualmente, también es reconfortante ver a Batman hacer equipo con Montoya o Barbara Gordon, siendo que el enmascarado habitualmente colabora más con su padre Jim.
Batman Caped Crusader (Bruce Timm, 2024) no es una mala representación del personaje y su mundo, pero los pequeños detalles que no funcionan son difíciles de ignorar al ser numerosos. Puede que sea una buena alternativa para adentrarse al universo del murciélago y también la disfrutarán los fanáticos, pero cuando amas tanto algo a veces eres aun más crítico, porque deseas que sea perfecto y esta serie está lejos de serlo.







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