Horizon: An American Saga – Capítulo 1 (2024) es la primera entrega (de cuatro) de la nueva saga dirigida y protagonizada por Kevin Costner (Yellowstone, 2018-2025; Bailando con Lobos, 1990).

Esta historia en cuatro partes (cuyas secuelas aún no sabemos cuándo veremos ya que, por mala publicidad y resultados nefastos en taquilla se ha pospuesto el estreno de Capítulo 2 indefinidamente), nos cuenta la historia de la expansión hacia el oeste de Estados Unidos a mediados del siglo XIX por medio de una serie de personajes cuyas aventuras y desventuras les conectan con el pueblo ficticio de Horizon, situado en el actual Estado de California.

Esta primera película (y es de suponer que ocurrirá lo mismo con las secuelas) separa su historia en múltiples tramas independientes, cada una de ellas protagonizadas por un personaje distinto y situadas en una porción distinta del territorio americano, cosa que no ocurría en otra película sobre la historia de la expansión hacia el oeste, la ya icónica La conquista del Oeste (1962). Por su parte, esta tenía no sólo una trama más focalizada, sino a tres de los mejores directores de la historia (Henry Hathaway, John Ford y George Marshall) a los mandos.
Desgraciadamente, esta división, probablemente planteada por los guionistas (John Baird, Mark Kasdan y el propio Kevin Costner) como una forma de mostrar múltiples perspectivas, motivaciones, anhelos y aspiraciones que llevan a las personas a abandonar el mundo civilizado y lanzarse a la expansión a tierras salvajes, en este caso no funciona. En realidad, estas múltiples perspectivas se podía llegar a decir que juegan en contra de la historia, ya que ninguna de ellas parece tener una conexión específica con las otras, e incluso pecan de saltar entre distintos personajes y espacios sin justificación alguna y de un modo que casi da a entender que se podrían haber ordenado de una forma diferente obteniendo el mismo resultado.

Es posible que esta historia que Kevin Costner ha querido contar y para la que ha puesto más de su parte que nunca (se habla de que ha pagado las películas con su dinero), funcione mucho mejor en el momento en que seamos conscientes de cómo conecta la trama una vez completada. Pero lo cierto es que, a día de hoy, con sólo un capítulo, y de tres horas de duración, la historia está bastante coja, llevando a plantearse si habría funcionado mejor contar esta saga americana por medio de tres películas individuales, en las que sólo uno o dos personajes principales llevasen la voz cantante hasta que sus pasos les condujeran al pueblo de Horizon. Tras ello, suponemos, concluir con una cuarta película en la que ya sí coinciden las tramas de todos los personajes al encontrarse todos en la misma ubicación y estando forzados a interactuar entre sí.

Por desgracia, nunca llegaremos a saber si esta alternativa habría sido mejor; pero es que es posible que nunca sepamos cómo acaba esta historia por culpa de los malos resultados en taquilla. Y, si este fuera el caso, sería una lástima porque, aunque a nivel estructural este Capítulo 1 no termina de funcionar tan perfectamente como podría, estamos ante una de las mejores direcciones que se pueden ver, en las que un realizador tiene total control sobre el lenguaje del cine y lleva a cabo la ejecución de cada momento, de cada escena, y de cada secuencia, de un modo brillante.

Tal vez, el resultado pobre en taquilla obligue a Costner a reformular sus cuatro películas en varios capítulos de TV del mismo modo en que se reformuló la película de Australia (Baz Luhrmann, 2008) en una serie el mismo año pasado al convertirla en Faraway Downs (2023).

De cualquier modo, si te gusta el western, esta primera entrega la vas a disfrutar porque tiene todos los mejores elementos del género. Y, si te decides a verla en cines antes de que desaparezca (quien sabe si para siempre después de las agresivas reacciones al fracaso que ha tenido Warner Bros en los últimos años), merecerá la pena porque, si algo tiene Horizon es ese estilo de las películas pensadas para la gran pantalla.






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