Una historia sobre la búsqueda de identidad que carece de identidad

«Yo» (Barry L. Levyes, 2024) es una serie de Apple TV+ que pretende tratar temas complejos con un enfoque demasiado infantil. Afortunadamente, es disfrutable la mayoría del tiempo, pero al igual que su protagonista, el show está en busca de una identidad propia y no consigue encontrarla del todo en su primera temporada.

Esta es la historia de Ben Vasani, interpretado por Lucian-River Chauhan, un chico de apenas 12 años que de un momento a otro descubre una habilidad para convertirse en otras personas. Con la ayuda de su hermanastra Max Davis, interpretada por Abigail Pniowsky, aprenderá a convertirse en cualquier persona con la que tenga contacto y a usar sus poderes para el bien, mientras conoce a más individuos con diversas capacidades.

Realmente no hay muchas formas de volver esa sinopsis más interesante, pues lamentablemente la serie no aprovecha su premisa tanto como podría. Es fácil ser más blando con un producto que se encuentra en la categoría «familiar e infantil», pero hay contenido muy sólido en esa sección y «Yo» no es uno de ellos.

La ambiciosa historia con aires de épica Sci Fi tal vez necesitaría un presupuesto mayor o un guion más sólido; se sostiene principalmente en sus actores. Nadie es malo, considerando que la mayoría tiene menos de 15 años, destacando especialmente Abigail Pniowsky como Max. Un alivio cómico que se convierte en una importante aliada y se queda a las puertas de un futuro muy promisorio.

Lucian-River Chauhan está lejos de ser un mal actor pero el elenco que lo rodea no siempre lo acompaña, debido al secreto que oculta su personaje. Entonces, se ve obligado a actuar frente a un doble, actuar frente a sí mismo y no siempre está a la altura. Además, muchos otros niños deben actuar como Ben fingiendo ser ellos, lo que genera una capa de complejidad algo enrevesada para actores con tan poca experiencia sin mencionar los mejorables efectos visuales, otro factor que perjudica a los intérpretes.

Muchos de los problemas de «Yo» se solventarían fácilmente con una segunda temporada, expandiendo más la historia y llevando a los personajes a nuevos desafíos, pero si no llega a eso quedará como una mesa de tres patas porque esta primera se preocupa más de sentar las bases y mantener el misterio. La mayoría del tiempo están todos diciéndole a Ben que no pueden contarle la verdad para así alargar artificialmente la duración de la serie, dejando de lado contar una historia con un inicio, desarrollo y conclusión.

«Yo» debería elegir en contar una historia más infantil sobre autodescubrimiento o bien ser un misterio Sci Fi de algo cliché con superpoderes de por medio. La serie no se siente cómoda, estando atrapada en el medio. A pesar de que su mensaje sobre poder ser quien quieras ser, pero elegir ser tú mismo es muy positivo, se pierde en una tormenta y no logra cautivar al espectador. La tormenta es de bajo presupuesto.

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