Cuando se anunció el lanzamiento de Max de la adaptación de “La danza de los dragones” con la guerra civil de los Targaryen del libro “Fuego y sangre” de George R. R. Martin, una precuela que cuenta la historia de la familia Targaryen, se me vino a la mente una cosa en particular: ¡MADRE MÍA LA DE BATALLAS CON DRAGONES QUE TENDREMOS! Y hoy nos tocó presenciar una de esas batallas que nos narra uno de los capítulos de dicho libro.

¿Qué tal si recapitulamos? Daemon Targaryen (Matt Smith) sigue en Harrenhal siendo torturado por sus errores, mujeres del pasado y del presente. Alucinaciones que con toda certeza son propinadas por la misma Alys Rivers (Gayle Rankin) “La bruja de Harrenhal”. Debo comentar que esta trama original de la serie me parece buenísima, porque tenemos momentos en los que podemos desarrollar más al príncipe canalla, aprovechando que está completamente solo en los pasillos del no tan tranquilo castillo. Les comenté que Daemon estaba teniendo visiones de las mujeres de su pasado y presente debido al «ambiente del castillo”… Pues una de sus visiones es con una Rhaenyra Targaryen joven (Milly Alcock. Esta visión nos indica que en el caso de que llegue a traicionar a la reina, él no estaría traicionando a la reina ya de adulta (Emma D’Arcy) sino más bien a esa joven princesa a la que todos le juraron lealtad. Una reina sin ningún ejército o experiencia, que solo contaba con la bendición del rey (Paddy Considine) y el favoritismo de su tío.

Mientras tanto en King’s Landing la Reina madre (Olivia Cooke) se toma un té de la luna en un obvio acto de no querer para nada hijos con Ser Criston Cole (Fabien Frankel). ¿Dónde está el sacrificio y el deber, Alicent?
A Aegon II (Tom Glynn-Carney) le aburre estar en su consejo en donde siente que no toman en serio sus palabras y que todos toman decisiones, pero menos él. ¿La gota que derramó el vaso? Cuando Aemond (Ewan Mitchel) lo encara y le dice que él se dedique a sus cosas de rey mientras él le dirige la batalla, pues tanto Aemond como Ser Criston han tenido una racha de victorias que le permite sumar vasallos en la tierra de los ríos. ¿Y qué hace a continuación el rey? Pues le va a decir a mamá que nadie lo toma en serio y que no escucha lo que él dice, pero la reina no le dice más que palabras desafiantes “Que ser rey no le dio el don de sabiduría” “Que ojalá pueda llegar a ser al menos la mitad del rey que fue su padre” “Lo mejor que puedes hacer es nada”. Malas elecciones de palabras.

Llegamos a Rooks rest, un lugar poco protegido, pero sorpresivamente cerca de Dragonstone, ya que Ser Criston había insistido en ese objetivo por lo antes mencionado. El consejo negro se da cuenta de este plan, y la reina, después de evitar de cualquier manera iniciar el conflicto con dragones, no tuvo de otra manera que pensar en ir ella. No sin antes ser convencida por Rhaenys (Eve Best) para que sea ella la que se alce en vuelo junto a Meleys. Y así fue que la princesa se alzó en vuelo una vez más, con destino a una batalla.

¿El destino? Rooks rest, para defender el castillo del asedio de los verdes. La caballería de Cole avista a la dragona que se acerca, pero Cole no parecía para nada asustado… ¡Pues era un animal que escupe fuego acercándose y el tipo estaba sereno! A lo que manda a lanzar flechas al cielo como forma de señal y de repente avistan otro dragón, esta vez de color dorado. ¿La señal habrá sido esa? ¡Para nada!
El plan de Cole desde un principio era atacar el castillo para forzar que el otro bando envié un dragón y así Vhagar, la dragona más grande que existía en todo el mundo, podría atacar a quien se acercara ya que estaba escondida en el bosque y era una perfecta emboscada. ¿Pero qué dragón era el que se acercaba en dirección opuesta a Meleys? No era nada más ni nada menos que Sunfyre junto a su jinete… ¡el rey Aegon II! Cole se da cuenta de la presencia del rey en el campo de batalla, pero tan solo para quedar confundido ya que no se lo esperaba. Así que no le tocó de otra que lanzar el grito de guerra: “Nuestro rey nos ha bendecido en batalla”.
Lo que sigue es totalmente una carnicería. Meleys incinera al ejército rival y con la experiencia de jinete que tiene la princesa de Rhaenys, ella y su dragona lograron asestar golpes a Sunfyre. El rey Aegon II no tenía nada a su favor en la batalla por la inexperiencia que tiene en el campo de batalla… Hasta que el plan original finalmente se concretó, y Vhagar se alzó en el aire para acabar con Meleys, que tenía engullida a Sunfyre. “Dracarys”, ordenó Aemond, sin importarle que estuviera el mismo rey y hermano en el camino.
Sunfyre y su jinete cayeron al suelo. Un dragón fuera, quedaban dos. Rhaenys, al acabar con Sunfyre, da la vuelta para acabar de una vez con todas con Vhagar, pero no era para nada equilibrada la batalla. ¡Vhagar era gigante! Pero Meleys aprovechaba su tamaño y velocidad para acertar golpes al dragón más grande, para dar el último golpe tenía que dar la vuelta, pero Aemond se había escondido y no era visto por ningún lado. De repente, cruzando el castillo que estaban protegiendo, sale la enorme mandíbula del dragón y engulle el cuello de Meleys hasta matarla. Rhaenys solo puede ver como se le va la vida a su dragón y en una toma totalmente devastadora nos muestran cómo caen al suelo tanto jinete como dragón.
La danza de los dragones ha cobrado su primera víctima en la forma de Rhaenys. Tenía 55 años y 45 de ellos había sido jinete de Meleys. Lo que me gustó de esta batalla, aparte de todo detalle técnico espectacular (se ve que se dejaron los millones en este capítulo), es que hay un momento en donde Ser Criston Cole se da cuenta de toda la carnicería que estaba a su alrededor: gente quemada, incinerada, hecha cenizas y algunas ardiendo… Todo ese momento es seguido de una panorámica a todo el campo de batalla que nos trata de decir, una cosa son batallas entre humanos con sus lanzas, arcos y espadas, pero cuando añades dragones a la ecuación… No hay vuelta atrás.

Dato curioso: El dragón de Rhaenys se llamaba Meleys… ¿Saben quién era su jinete antes de ella? La princesa Alyssa Targaryen, madre del rey Viserys y del príncipe Daemon Targaryen. La jinete anterior de Vhagar era Laena Velaryon, hija de Rhaenys y Corlys Velaryon. ¿Antes de Laena? Baelon el valeroso, esposo de Alyssa y padre de Daemon y Viserys. ¡Es una tragedia!






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