El intento más desesperado de Sony hasta ahora por construir un universo cinematográfico de Spider-Man sin Spider-Man

Madame Web (S. J. Clarkson, 2024) es una película carente de identidad, visión y argumento. En sus mejores momentos sirve para pasar el rato, pero como intenta encontrar alguna conexión con el universo del trepamuros, para así poder justificar su existencia, termina por convertirse en una comedia involuntaria, debido a la seriedad con la que pretende tratar las ridículas circunstancias en las que se ven envueltas las protagonistas. Aun así, está lejos de ser la producción más insulsa del estudio.

Como cualquier conocedor de los cómics sabrá, Madame Web es representada habitualmente como una mujer anciana, ciega, clarividente y que va en silla de ruedas. Así que naturalmente Dakota Johnson fue elegida para protagonizar esta cinta, por que Dios nos libre de tener a una mujer mayor como protagonista de un film de acción. Johnson interpreta a Cassandra Web, una paramédico con una vida aburrida hasta que comienza a tener visiones del futuro e intenta cambiarlo, pero esto no la convierte en una protagonista más interesante en lo absoluto.

No hay nada de malo con realizar modificaciones al adaptar un cómic. El problema es que los cambios que realiza esta película hacen a sus personajes menos interesantes. Todo es una referencia de lo que algún día podría llegar a ser. Los trajes aparecen más en los tráilers que en el corte final de la cinta. Constantemente, enfocan vidrios rotos o cortinas con patrones de telarañas como si fuera una forma muy sutil de presagiar el futuro. Los protagonistas no solo tienen que ganarse ser superhéroes, algunos incluso tienen que ganarse ser viejos para convertirse en las versiones reconocibles que se ven en las historietas.

El intento de argumento principal consiste en que Ezekiel Sims pretende asesinar a tres chicas antes de que en un futuro sean ellas quienes acaben con él y para esto empleará algunas estrategias, tales como vestirse con un traje de Spider-Man libre de derechos de autor. Tahar Rahim no es un mal actor, pero lo es juzgándolo únicamente por esta película, por que Sims es terriblemente genérico y pasa exactamente lo mismo con las futuras Spider-Women: Mattie Franklin, Anya Corazón y Julia Cornwall, interpretadas por Celeste O’Connor, Isabela Merced y Sydney Sweeney respectivamente.

Anya tiene una historia de origen típica de un personaje latino escrita por un estadounidense, y a pesar de que tanto Merced como O’Connor son muy carismáticas, sus personajes no son más que adolescentes promedio del año 2003 que están atrapadas en un slasher barato. Por otro lado, Julia es una favorita de los fans en los cómics y la elección de Sweeney fue muy bien recibida, pero está completamente desperdiciada. El marketing de la cinta pretende convencerte de verla debido al atractivo físico de las actrices protagonistas y posteriormente hace un giro de 180 grados vistiendo a Julia como un estereotipo de nerd con lentes que le podría quitar algún personaje masculino para descubrir que es muy guapa detrás de ellos.

S. J. Clarkson hizo un grandioso trabajo con los dos primeros episodios de Jessica Jones (Melissa Rosenberg, 2015-2019) pero al igual que con Venom: Let There Be Carnage (Andy Serkis, 2021) existe una abismal diferencia de calidad en un producto cuando los directores tienen verdadero control de lo que están haciendo, y cuando los estudios los tienen contra las cuerdas. Madame Web parece estar dirigida por Amy Pascal en conjunto con otros productores, dando como resultado un film hueco en donde algunos zooms de cámara aleatorios resultan ser cómicos en lugar de innovadores y su protagonista no está bien dirigida a la hora de trabajar con pantallas verdes. Esto según declaraciones de la propia Dakota Johnson, quien parece haber sido engañada por Sony haciéndole creer que se estaba uniendo al Universo Cinematográfico de Marvel.

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