Siempre se dice que la guerra saca el verdadero lado de las personas. Cuando el mundo es un caos, y todo se desmorona, nuestro instinto de supervivencia sale a la luz y nos deja desnudos frente a la necesidad de continuar existiendo. ¿Qué estaríamos dispuestos ahacer para sobrevivir? ¿Sacrificaríamos nuestros valores con tal de mantener nuestro estatus? Tras toda una capa de telas, máquinas de coser, hilos y dedales, la integridad moral en un momento tan complejo como la Segunda Guerra Mundial es uno de los temascentrales de The New Look, la nueva serie original de Apple TV+.

Desde hoy, 14 de febrero, ya están disponibles en la plataforma los primeros 3 episodios de la nueva ficción televisiva de Todd A. Kessler (Los Soprano, Daños y perjuicios), y gracias a Apple TV, hemos tenido la oportunidad de ver la serie completa. Aunque, para evitar spoilers, nos centraremos principalmente en estos tres primeros capítulos de la ficción televisiva.


El regreso de Kessler


The New Look es el regreso por todo lo alto de Todd A. Kessler tras Bloodline, en una serie que busca retratar la vida de los más conocidos diseñadores de moda de la escena parisina durante y después de la ocupación nazi del país franco. Especialmente centrada en dos complejos personajes: Coco Chanel, interpretada por una fantástica Juliette Binoche (¿hay algo que haga mal esta mujer?) y Christian Dior, encarnado por el actor británico Ben Mendelsohn, que también trabajó con Kessler en la anteriormente mencionada Bloodline.
Junto a ellos, destaca una sorprendente Maisie Williams, que interpreta a la hermana del personaje de Mendelsohn, la divertidísima Emily Mortimer, y Nuno Lopes como el diseñador español Cristóbal Balenciaga.

Con estos primeros tres episodios de la serie, Apple ha seguido una estrategia muy inteligente, ya que, en sí mismos, funcionan como una introducción completa a The New Look, centrándose en el conflicto moral que mencioné al principio en este artículo, y sobre el cual pivota gran parte de los pensamientos que envuelven la nueva ficción de la plataforma.

A partir del cuarto capítulo, sin abandonar lo que vimos en episodios anteriores, el caos se diluye y la moda cobra más relevancia, aunque, de antemano, si esperas ver una serie sobre el ascenso de las casas de alta costura parisinas y el crecimiento artístico de estos diseñadores, es probable que esta no sea tu serie. Pues The New Look huye, en cierta medida, de ello, para contarnos cómo se adaptaron a las circunstancias para mantenerse firmes en un mundo roto. En ese sentido, me ha sorprendido gratamente esta nueva producción del gigante de Silicon Valley.


El nuevo hit de Apple


Todd A. Kessler, junto con todo su equipo de guionistas, firman una historia rica y llena de matices, adictiva y emocionante, toda ella soportada con entereza por un elenco elegido minuciosamente que se desnuda, tal vez en ciertos momentos demasiado, a nivel emocional frente a la cámara. Kessler retrata sin tapujos el ego, carácter, personalidad y moral de todos estos diseñadores. La única perfección que existe en ellos es su ansiada búsqueda de la misma en su obra. Pero su arrastrada búsqueda del éxito los lleva a cometer errores constantes. Errores que, vistos desde la lejanía, juzgamos, pero que en
realidad, muy probablemente cometeríamos como humanos al estar en su posición. Y con esto no pretendo justificar sus acciones, ni mucho menos. Más bien, alabar a la producción televisiva por no tener reparo en dejar a sus protagonistas tal y como son: imperfectos y contradictorios.

Aún así, siendo completamente honesto, por momentos he sentido que algunos diálogos tienden a ser algo sobre explicativos, así como el uso de incisivos flashbacks, visuales y sonoros que me sobresaltan cada vez que se aparecen. Entre tantos personajes y escenarios, siento que han querido asegurarse de que el espectador capte todo lo que ocurre en escena casi sin esfuerzo, pero a veces se pasa de frenada.

A nivel técnico, la serie mantiene la estela de todo el catálogo de la plataforma, con una factura visual depurada, sin reparo en presupuestos, y con un trabajo técnico magnífico. Especial mención a los directores y directoras de los diferentes capítulos (¡el regreso de Julia Ducournau tras Titane!), que realizan un gran trabajo llevando a la pequeña pantalla el guion creado por Kessler y su equipo, así como sus directores de fotografía, Jaime Reynoso y Michal Sobocinski.


Con todo ello, y pese a sus imperfecciones, The New Look es, para mí, la primera gran sorpresa de este 2024. Una serie que hace apenas unos meses desconocía de su existencia, pero que ha acabado conquistándome a través de su buen gusto, complejidad y honestidad. No os la perdáis, porque se hablará (mucho) de ella. O al menos eso espero y deseo.

Autor: Grin

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